domingo, 16 de marzo de 2014

UN VIAJE INESPERADO


      Tenía las cosas bastante claras; desde niño asistiendo a la congregación, tuve la enorme fortuna de conocer al Señor muy joven. No encontraba demasiadas dudas en cuanto a doctrina se refiere.

      Sin embargo, en los últimos años, mi punto de vista ha cambiado en muchos de los temas que antes daba por sentado, no hablo de lo fundamental, de la gracia de Dios para con nosotros manifestada a través de su Hijo, quien se sacrificó siendo inocente para que todo aquel que en Él crea y se arrepienta de sus pecados sea salvo, sino de muchas interpretaciones teológicas de las que hoy difiero grandemente. De tal manera que de denominarme "cristiano evangélico", ahora me identifico más como "un cristiano que se reúne en una iglesia evangélica". Parece lo mismo, pero no lo es.

     Todo comenzó hace ya algunos años. Tardé bastante en hacerme con uno, pero en 2006 mi amada esposa me regaló, por fin, un portátil y al año siguiente pusimos en casa conexión a internet.

     Siempre me gustó el tema de la profecía bíblica, tenía cierto conocimiento, y algún libro de escatología aunque, a toro pasado, puedo decir que no era realmente consciente -al menos, no como ahora- de cuan cerca estamos de la venida del Señor. No obstante, recordaba que cuando niño, vi una primera página de un periódico simulado, que hacía referencia al cumplimiento de las profecías bíblicas que están por venir. Una de sus noticias decía algo así:

     "Extra!! extra!!, se construye el tercer templo de Jerusalén!!"

     Con esto en mente, empecé a buscar por la red y lo que encontré me sorprendió enormemente; di con una página especializada en profecía "antesdelfin.com" -aunque no estoy de acuerdo con parte de sus enseñanzas, la recomiendo para iniciarse en el tema-, donde pude comprobar como los judíos de una organización llamada "Monte del Templo", tenían ya preparado todo el material, los instrumentos, vestiduras... para empezar la construcción del tercer templo, en cuanto se diera la tesitura política adecuada, y sabemos que el anticristo se sentará en dicho templo.
 

   
     Seguidamente, empecé a leer estudios y artículos en esta página y otras más como "jesucristo.net" por ejemplo, referidos a escatología, y a estudiar fuertemente por mi cuenta todos los textos proféticos. También mi padre me dejó el libro "el príncipe que ha de venir" -buenísimo-, y poco a poco me fui dando cuenta que desde que de nuevo existe el Estado de Israel, tal como anunciaron los profetas en la antigüedad, los acontecimientos del tiempo del fin se precipitan.



     Al prestar atención a lo que ocurría en Israel, tomé contacto con un periódico israelita "Aurora digital", para estar informado de lo que allí pasaba. Este periódico tiene una sección de blogs, para que los lectores puedan participar haciéndose uno o comentando los de otros internautas. Un cristiano evangélico compartió en uno de esos blogs un comentario sobre Isaías 53 y su relación con el Mesías.

     Enseguida, un rabino ortodoxo -que tenía varios blogs en dicho periódico- empezó a rebatirlo con toda clase de argumentos y, sin saber muy bien como, terminé, yo también, entrando en la discusión. Tanto me impliqué, que terminé haciendo mi propio blog,  para contrarrestar los argumentos de este rabino, y para, de alguna manera, poder predicar el evangelio de nuestro Señor, a los lectores que se acercaran a esta sección.

      Y, tengo que decir, que pese a los ataques de este hombre y sus faltas de respeto hacia nuestra fe, mis debates con él, cambiaron mucho mi forma de ver lo que llamamos Antiguo Testamento, de hecho, yo ya prefiero llamarlo Tanaj, o Escrituras hebreas.

      En un principio este rabino me desconcertó, por su amplio conocimiento bíblico me hacía preguntas que, con la formación que yo tenía hasta ese momento, no sabía contestar, por ejemplo, me preguntó qué profeta dijo lo que se menciona en Mateo 2:23:

       "y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret,  para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno."

     Empecé a buscar, y efectivamente, así tal cual no encontré ningún texto que lo dijera. Miré comentarios; unos decían que en esa época "nazareno" era sinónimo de "despreciado", otros que Mateo se refería a la tradición oral de los profetas, no escrita... pero no fue hasta que encontré un portal de judíos creyentes, judíos mesiánicos que no di con la respuesta.

     La raíz en hebreo de "nazareno" es "netzer" (renuevo) y ese sí es un título del Mesías descrito por los profetas, (Zacarías 3:8, Jeremías 23:5, Isaías 4:2, 53:2). En hebreo no se escriben las vocales, así que cuando Pilato mandó poner en la cruz " Jesús nazareno, rey de los judíos", los que lo veían también podían leer en hebreo "Yeshua, el renuevo, rey de los judíos", ¡me impresionó este descubrimiento!

     Es solo un ejemplo de cómo fui adquiriendo conocimiento, a medida que debatía con este rabino -ya no hablo con él, me dejó por imposible, espero que el Señor le quite "el velo de Moisés" algún día como hizo con Pablo--. Desde 2009 tengo mi propio blog en Aurora, en los que publico artículos de profecía. (http://www.aurora-israel.co.il/blogs/PROFECIA). A veces me han borrado algunos y también han ocultado los comentarios de los internautas, otras no me dejan escribir o acceder a  dicho blog, lo que creo que es señal de que ha hecho "pupa". Espero que algún lector haya podido acercarse al Creador, a partir de alguno de ellos.  En la actualidad no suelo escribir mucho allí, pues siento que el Señor me está dirigiendo a expresarme por este medio en que lo hago ahora.

     Al interesarme por Israel y el judaísmo, empecé a tener contacto con páginas judío-mesiánicas y -siempre cotejando con las Escrituras- a leer y escuchar durante muchas horas a conferenciantes como  Michael Rood o Jim Staley entre otros, y en los últimos tiempos, aprendiendo también mucho, de los estudios de Gonzalo Galán, del ministerio Descubriendo Juntos, con el que espero algún día viajar a Israel.Tengo que decir que, aunque pueda discrepar en algunos puntos de las enseñanzas de estos hermanos, realmente, me abrieron los ojos hacia la raíz hebrea de las Escrituras, de una forma para mí, impresionante.

      Descubrí, mediante estas conferencias y mi propio estudio de las Escrituras, la verdadera fecha del nacimiento del Mesías, también que no murió un viernes, que cumplió con las fiestas proféticas de primavera, que cumplirá las de otoño en su segunda venida... y muchas más enseñanzas que me enriquecieron grandemente.

     En algunas páginas web de congregaciones mesiánicas, escuché hablar de la herencia antisemita, heredada, no solo en la iglesia católica -que es evidente el daño tan tremendo que causó durante siglos a los judíos, a los que persiguió con furor mediante cruzadas e inquisiciones-  sino en las mismas iglesias protestantes. La reforma consiguió sacudirse muchas tradiciones paganas, pero no todas, y me sorprendió negativamente, conocer textos de Lutero en los que éste atacaba duramente a los judíos.




     Así pues, me puse a investigar si era cierto este antisemitismo histórico. Para ello empecé a leer los escritos de los llamados "Padres de la iglesia"; leí la didaché, la carta a los corintios de Clemente de Roma, la historia eclesiástica de Eusebio, y algunos más, incluido la Homilía de la Pascua de Melitón de Sardis, descubierta a mediados del siglo XX.

     Y comprobé que es cierto. Tras las guerras judías y la dispersión del pueblo elegido, el judaísmo estaba proscrito en todo el imperio y los cristianos empezaron, poco a poco, primero a separarse y después, incluso, a realizar ataques contra el pueblo hebreo. (Esto lo explico en los artículos "De Jerusalén a Roma" de este mismo blog).

     Entretanto realizaba este viaje intelectual, tuve inquietud en escribir un libro, un ensayo, sobre profecía, en el que hice un rápido recorrido por las profecías bíblicas desde génesis a apocalipsis, para aportar mi granito de arena, para explicar la exactitud de la Biblia, que ésta se cumplió literalmente al anunciar la primera venida de Cristo y que por tanto, las señales anunciadas en ella que se están cumpliendo en nuestros días, desembocarán en su segunda venida gloriosa.

     Tiempo después, ya que mucha gente se incomoda al escuchar de estos temas, -pues les descuadran sus esquemas en muchos puntos doctrinales-, antes de compartirlos en la congregación local, creí más conveniente escribir en este blog, así quien quiera puede leerlo libremente. Mi único interés es dar a conocer lo mejor que puedo las maravillas de Dios a través del estudio de su Palabra, Palabra, toda ella, que apunta hacia el Mesías.

     Es mucho más interesante e impresionante leer los evangelios y lo que llamamos Nuevo Testamento desde esta perspectiva hebrea. Así puedes ver que la mujer que tenía flujo y tocó al Señor, no lo tocó en la espalda como suele predicarse, sino que alcanzó el borde de su manto, el tzit-tzit, "las alas", porque conocía la profecía de Malaquías de que el Mesías, el Sol de Justicia traería sanidad en ellas (Malaquías 4:2). Puedes ver que el primer día de la semana, el domingo, comienza al atardecer del sábado, así se entiende mejor que el joven se quedara dormido y cayera, al alargarse Pablo en su discurso, no porque éste hubiera estado predicando durante todo el día y toda la noche, sino que se reunieron para "partir el pan" el sábado al anochecer y después Pablo comenzó a predicar. O se entiende que Pedro ofreciera de hacer tres enramadas al contemplar la transfiguración, pues, aunque no sabía lo que decía en su impulsividad, estaba próxima a celebrarse la Fiesta de los Tabernáculos y en su emoción pensó que sería bueno que la celebraran allí... y como estos, muchísimos más ejemplos.




     Yeshúa fue judío y no pretendió ser otra cosa. Hace poco, estaban de moda en USA camisetas, gorras y otras prendas con el slogan "¿qué haría Jesús?" con la buena intención de imitar a nuestro Maestro, en cada paso de nuestra vida. Pero si de verdad nos lo preguntamos, quizás las respuestas nos sorprendieran, porque Él guardaría el sabat no el domingo, participaría activamente en las Fiestas Bíblicas (jamás en ninguna de origen pagano o en honor de algún ídolo), las cuales dan testimonio de Él -esas que para la mayoría de creyentes son cosas de judíos- comería los alimentos que las Escrituras consideran limpios desde tiempos de Noé, no usaría cruces ni crucifijos ni otros símbolos "cristianos", en su lugar seguiría las costumbres con las que su Padre instruyó a su pueblo:  partiría pan sin levadura en pascua, habitaría en cabañas durante la fiesta de los tabernáculos, usaría el manto de oración y muchas cosas más que a la mayoría les descuadrarían.

       En relación a este asunto recomiendo la lectura del artículo "el judaísmo de Pablo" de este mismo blog, para entender, cómo es que Pablo el gran defensor de la gracia, el que condenaba a los que querían circuncidar a los gentiles, participaba activamente en las costumbres de su pueblo, de tal forma que planificaba los viajes en torno a las Fiestas y hacía votos de nazareo.

       Igualmente es muy interesante observar cómo se malinterpretan, en mi opinión, muchos de sus textos, como el que sigue:
    
"Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho." (Tito 3:9)

    Hay hermanos que usan este texto para decir que no hay que perderse en analizar en profundidad los misterios, las profundidades de la Torah, la Ley, los mandamientos que dio Dios a Israel, que ahora lo importante es Cristo. Sin embargo, vemos en  todo el libro de Hebreos, como toda la Torah habla, nos da testimonio y nos dirige expresamente a Él.

     La realidad, es que lo que Pablo critica es la tradición rabínica, la tradición oral de las distintas escuelas de interpretación, las discusiones vanas sobre genealogías y otros temas superificiales, o de poca importancia en relación a las Escrituras, pero jamás el estudio profundo de la Torah, de hecho si se continúa leyendo, vemos como dos de sus colaboradores son:

3:13 "A Zenas INTÉRPRETE DE LA LEY, y a Apolos,( de quien dice Hechos que estaba muy instruido en las Escrituras, lo que para nosotros es el antiguo testamento) encamínales con solicitud, de modo que nada les falte."

      Pablo, entre los hermanos que habían alcanzado madurez, sí profundizaba en la Torah, explicando como dice 1 Corintios 2:7 "Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria".

     En definitiva,quiero decir que me he sentido muy edificado al adquirir este conocimiento, pues me ha acercado más a Cristo y por lo tanto, también lo comparto en estos artículos, para que otros se beneficien, pues es muy bueno observar como el Señor cumplió hasta el último detalle  lo que de Él estaba escrito, y que el tiempo de su regreso está muy cercano. Y al aprender de las raíces hebreas podemos llegar a conocer un poco más a nuestro amado Señor y obtener una mejor comprensión de muchos pasajes de las Escrituras. Si quieres saber más sobre el tema pincha aquí: https://www.youtube.com/watch?v=SqKIfbSVDnA&list=PLv_7ozwtew-NZkRwm9hbu0oTyTjVEUAI7

miércoles, 6 de noviembre de 2013

UN CIUDADANO DEL REINO





 "...MÁS BUSCAD PRIMERAMENTE EL REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA Y TODAS ESTAS COSAS OS SERÁN AÑADIDAS." (YESHÚA, EL MESÍAS).


     Durante varios milenios, se han sucedido sobre la tierra, los reinos y gobiernos de los hombres. En este tiempo los ha habido mejores y peores, pero, en general, hay que decir que estos han sido nefastos para sus súbditos. Matanzas, torturas, robos, perversión del derecho y la justicia, han sido la seña de identidad de muchos de ellos. Aún en los países civilizados democráticos, aunque se vive muchísimo mejor que en el resto del mundo, la corrupción anda a sus anchas en los gobiernos y los derechos de los humildes son pisoteados a favor de los ricos.

                        
   

      Pero, dice la Biblia que hay un Reino en el que el bien y la justicia moran eternamente, los súbditos de este reino habitan en completa paz, sus lágrimas han sido enjugadas y convertidas en gozo, tienen sanidad, tanto física como espiritual, y son tratados con dignidad y justicia. Su Rey es perfecto, puro, todopoderoso, implacable contra toda injusticia e inmoralidad, su misericordia y amor son insondables y su gloria brilla muchísimo más que el mismo sol. YHVH es su nombre y ante Él toda rodilla se doblará algún día.


      Hubo un hombre, llamado Juan, al que se le permitió mirar como por una ventana al interior de este reino celestial y lo que vio lo dejó escrito en Apocalipsis, cuyos capítulos 4 y 5, describen de una manera impresionante el trono del Rey, la adoración celestial, y la majestad del Cordero, su Hijo Yeshúa.

     Jesús fue quien dio a probar una muestra de ese reino celestial, "arrepentíos porque el reino de Dios se ha acercado", comenzó a predicar tras su bautismo. Los ciegos veían, los cojos andaban, los sordos oían, los perturbados eran liberados y a los pobres les era predicado el evangelio. Fue mediante su sacrificio en la cruz y posterior resurrección que podemos acercarnos al reino de Dios, puesto que ninguno de nosotros somos dignos ni siquiera de mirarlo.


             
                        

     "Nuestra ciudadanía está en los cielos", proclamó Pablo en Filipenses, dando entender que este reino es espiritual, que se encuentra por siempre y hasta la eternidad, en los lugares celestiales, y así es. Pero, nuestro Dios es un Dios de pactos, y uno de estos, afirma que este reino también será establecido en la tierra. En el primer versículo de Mateo se hace referencia de forma implícita a dos de estos pactos:

"1:1 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham". A Abraham, el Eterno le prometió que en su simiente serían benditas todas las naciones de la tierra (Génesis 22:18), haciendo referencia a la obra redentora del Mesías,  y a David le dijo que uno de sus descendientes reinaría para siempre sobre la tierra en un reino que no sería jamás destruido (2ªSamuel 7:12-29).

     También al profeta Daniel le fue revelada la naturaleza de este reino y a quién le sería entregado:

    "En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre." (Daniel 2:44)

     "Seguí mirando en las visiones nocturnas, y he aquí, con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que se dirigió al Anciano de Días y fue presentado ante El. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran. Su dominio es un dominio eterno que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido."(Daniel 7:13-14).

     Igualmente, Miqueas dijo:

     "Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad."




     Así pues, el reino de Dios no es sólo espiritual, sino que será establecido en esta tierra y dado a Yeshúa, el Hijo del Hombre, para que reine sobre él. Desde poco después de David, los judíos esperaban el establecimiento de este reino prometido, por eso, cuando el Señor empezó a decir que el reino de los cielos se había acercado, los que lo oían sabían perfectamente a que se refería, pues esperaban fervientemente este reino del Ungido de Dios en la tierra, más aún cuando estaban bajo el yugo romano.

     En el Tanaj, los profetas describieron las características de este futuro reino del Mesías:

-Su capital será Jerusalén, y desde allí, el Señor impartirá su Ley, instrucción, consejo y enseñanza:
    
     "Así dice YHVH: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de YHVH de los ejércitos, Monte de Santidad." (Zacarías 8:3).

     "Vendrán muchos pueblos y dirán: Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob; para que nos enseñe acerca de sus caminos y andemos en sus sendas. Porque de Sion saldrá la Ley y de Jerusalén la palabra del Señor." (Isaías 2:3).

-Su Rey, descendiente de David según la carne, impartirá justicia con integridad:

     "He aquí vienen días -declara el Señor- en que levantaré a David un Renuevo justo; y El reinará como rey, actuará sabiamente, y practicará el derecho y la justicia en la tierra." (Jeremías 23:5).

     "Se deleitará en el temor del Señor, y no juzgará por lo que vean sus ojos, ni sentenciará por lo que oigan sus oídos; sino que juzgará al pobre con justicia y fallará con equidad por los afligidos de la tierra; herirá la tierra con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios matará al impío. La justicia será ceñidor de sus lomos y la fidelidad ceñidor de su cintura." (Isaías 11:3-5).

-Este reino justo, juzgará a las naciones y entre ellas no habrá lugar para la guerra:

     "Juzgará entre las naciones, y hará decisiones por muchos pueblos. Forjarán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación ni se adiestrarán más para la guerra."(Isaías 2:4)

-En este reino, aún el mundo animal será transformado y convivirán juntos depredadores y presas sin hacerse ningún daño:


     "El lobo morará con el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito; el becerro, el leoncillo y el animal doméstico andarán juntos y un niño los conducirá." (Isaías 11:6)

-En el reino del Mesías morará la sanidad, tanto en los súbditos como en la misma tierra, puesto que aún el desierto florecerá:

     "Entonces se abrirán los ojos de los ciegos, y los oídos de los sordos se destaparán. El cojo entonces saltará como un ciervo, y la lengua del mudo gritará de júbilo, porque aguas brotarán en el desierto y arroyos en el Arabá. La tierra abrasada se convertirá en laguna y el sequedal en manantiales de aguas..." (Isaías 35:5-7)

-Cuando el reino sea establecido, de todas las naciones acudirán a Jerusalén para celebrar la fiesta de los tabernáculos:
                            

     "Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a YHVH de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos." (Cada vez más cristianos gentiles se animan a celebrar esta fiesta).


-Será restablecido parte del sistema ritual de sacrificios en el templo, que debe ser construido conforme a la descripción que de él hizo Ezequiel en los capítulos 40 al 48, -en mi opinión estos holocaustos serán en forma de memorial y recordatorio de la obra y sacrificio del Mesías, al igual que vemos en el libro de los Hechos, como los creyentes judeo-cristianos seguían participando de los rituales del templo, dándoles el verdadero significado en Yeshúa-, donde se celebrará la pascua, y la fiesta de los tabernáculos, así como los días de reposo (el sabat, siempre fue y será el sabat). Los levitas, del linaje de Sadoc, volverán a ministrar en el templo milenial.



     ¿Quién podrá habitar en este reino tan maravilloso?, el rey David, inspirado por el Aliento del Altísimo, dijo en el Salmo 15:

     "YHVH, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo?
     El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino.
     Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra a los que temen a YHVH.
     El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente admitió cohecho.
     El que hace estas cosas, no resbalará jamás."

     Y nuestro Maestro, el Rey, nos dio pistas sobre los habitantes de este reino en el sermón del monte:

     "Bienaventurados los pobres en espíritu, PORQUE DE ELLOS ES EL REINO DE LOS CIELOS.
      Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
      Bienaventurados los mansos, PORQUE ELLOS RECIBIRÁN LA TIERRA POR HEREDAD.
      Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
      Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
      Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
    Bienaventurados los que sufren persecución por causa de la justicia, PORQUE DE ELLOS ES EL REINO DE LOS CIELOS..."

     De estos dos textos, podemos obtener una guía para comportarnos como ciudadanos del Reino. "Los pobres en espíritu", los que reconocen humildemente que no son dignos de entrar por sí mismos en este reino, los que se aferran a la gracia y misericordia de Dios y no se fían de sus propios logros. Así, al menos, interpreto yo esta frase.

     Los que estudiamos escatología, somos conscientes de que la venida del Señor está cerca, en  mi opinión, una vez restaurado el estado de Israel, estamos en el tiempo de "principio de dolores" del que el Mesías habló en Mateo 24 y textos paralelos. Terremotos, hambres, inundaciones, guerras, revueltas, persecución de los cristianos, falsos profetas... definen este tiempo. De lo que no somos tan conscientes, al menos yo no lo era, es de que podemos ser testigos en primera persona de este establecimiento del reino físico del Mesías y, de que, de un momento a otro, podemos llegar a formar parte de él.

      Aunque, antes de esto, el Señor habla de un tiempo de tribulación como nunca antes ha habido en la tierra. Es un tema bastante amplio, que analizaremos, Dios mediante, en otra entrada. Pero sí cabe decir, que este reino del Mesías constará de dos periodos (Apocalipsis 20):



-Primeramente, el Mesías gobernará desde la Jerusalén física, por un periodo de mil años, conocido como "el milenio", en donde se cambiarán las tornas y la justicia reinará en su plenitud, tal y como hemos explicado arriba.

     Mientras dure este tiempo, el diablo será encerrado, para que deje de engañar a las naciones. Los creyentes que hayan sobrevivido a la gran tribulación, habiendo sido transformados, serán parte de este reino junto con los hermanos que hayan sido muertos durante ese periodo de terrible prueba, que resucitarán, en lo que la Biblia llama la primera resurrección.

-Pasados los mil años, el diablo será liberado, engañando nuevamente a las naciones, que harán guerra contra el campamento de los santos. Pero el Cordero las vencerá, arrojando a Satanás al lago de fuego. A continuación serán creados nueva tierra y nuevos cielos, descendiendo la Jerusalén celestial, desde donde el Eterno y su Mesías reinarán por los siglos de los siglos, y en donde nos encontraremos todos los que estemos inscritos en el libro de la vida, gracias a la sangre del Cordero.


     Mientras tanto, me gustaría adquirir las cualidades de un verdadero súbdito de este reino,  para que la luz del Rey brille a través de mí. También recomiendo este vídeo que habla sobre la fiesta bíblica que durante siglos ha anunciado su futuro regreso https://www.youtube.com/watch?v=HOiQSQaxjDE

sábado, 21 de septiembre de 2013

El judaísmo de Pablo



     Una cosa que he observado al estudiar las raíces hebreas de mi fe, es el prejuicio de muchos hermanos, al escuchar de diferentes asuntos relacionados con el judaísmo. ¡¡Cuidado con no judaizarse!! me dicen, a lo que yo les respondo: Efectivamente, hay preceptos que sólo les incumben a ellos, pero ¿no es también peligroso mantener costumbres heredadas del paganismo, en nuestras iglesias?

     Estos prejuicios impiden acercarse a los textos desde una perspectiva hebrea, lo que en algunos casos dificulta nuestra comprensión. Esto es muy evidente, por ejemplo, cuando Pablo habla acerca de la "La Ley". Hay veces que se refiere a la ley oral, por ejemplo en 1 Corintios 14:34 el apóstol dice que la mujer no hable en la congregación... "como también la ley lo dice". No hay ningún mandato en la Torah que prohíba a la mujer hablar en la congregación, es una referencia a la torah oral. Otras veces Pablo habla de la "Ley del pecado", otra de las ley civil y otras, efectivamente de "La Ley de Dios" a la que él procuraba servir en su mente (Romanos 7:25). Es al legalismo, al inútil esfuerzo de intentar ser justificado por las obras, y a las cargas impuestas e inventadas de la ley oral, a lo que Pablo al igual que su Maestro atacaba, no a la Ley santa y a los mandamientos buenos del Eterno. (Romanos 7:12)

      

     Y es que, según dicen nuestros hermanos mesiánicos, cualquier judío que se acerque sin prejuicios al Nuevo Testamento, entenderá que es precisamente, eso, un libro judío. Nuestro Señor, los apóstoles y los primeros cristianos fueron judíos.

    Yeshúa observó desde su niñez las leyes de su pueblo, llevaba los vestidos reglamentarios, asistía a los servicios de la sinagoga cada sábado y se refería a la Ley como la expresión de la voluntad de Dios, tanto para sí mismo como para los demás.

    En su época, el judaísmo había desarrollado tantas normas en aplicación de la Ley que hacían de ella una carga muy pesada, imposible de llevar para el pueblo. El vino para explicar el verdadero sentido de la Ley, para magnificarla y ampliarla como dijo el profeta Isaías 42:21 "El Señor se complació por amor de su justicia en magnificar la Ley y engrandecerla.". Así en el sermon del monte, desarrolló los mandamientos con ejemplos como este:-Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio”. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón-. El explicó que el cumplir la Ley es más una actitud del corazón que una simple realización de ritos externos.

      Entendiendo esto, es que podemos comprender la aparente contradicción que vemos en Pablo, el gran defensor de la gracia, que condenaba firmemente que se quisiera obligar a los gentiles a circuncidarse y que sin embargo, participaba activamente en las fiestas (Hechos 20:16) y costumbres de su pueblo.

    ¿Por qué Pablo actuaba así? pues porque en el Nuevo Testamento encontramos dos "denominaciones", las únicas bíblicamente defendibles, según mi opinión. Los creyentes judíos, que participaban en los pactos establecidos para su pueblo en la Torah, y los creyentes gentiles que estaban exentos de ellos.

     Aún hoy día si un gentil se acerca a una sinagoga, el rabino le dirá que no necesita convertirse al judaísmo para acercarse al Creador, le dirá que basta con que siga las "siete leyes de Noé", que son unas normas básicas de comportamiento.

     En el siglo primero, estas leyes eran cuatro, las que los hermanos judíos del concilio de Jerusalén, impusieron a los hermanos gentiles, y que son básicamente, los preceptos que venían establecidos en la Torah, para los extranjeros que residían con el pueblo de Israel (Levítico 17-18).

     Es incierto que Pablo quisiera abolir la Torah, o que fuera en contra de las tradiciones y fiestas de su pueblo. Tal es así que hacía votos de nazareo, como vemos en Hechos 18:18:

     "Y Pablo, después de quedarse muchos días más, se despidió de los hermanos y se embarcó hacia Siria, y con él iban Priscila y Aquila. Y en Cencrea se hizo cortar el cabello, porque tenía hecho un voto".

     El cortarse el pelo marcaba el final del voto de nazareo. Como viene recogido en Números cap. 6, el objetivo de este voto era dedicarse de una forma especial al Eterno. El nazareo se abstenía de vino y todo derivado de la vid, no pasaba navaja por su cabeza y tenía prohibido acercarse a persona muerta. Al final de su voto, tras cortarse el pelo, debía ofrecer una ofrenda al Creador, que viene regulada en los vers. 14 y 15 de dicho capítulo.


      Al igual que Pablo los primeros cristianos, que eran judíos, cumplían con sus obligaciones en el Templo, como se puede observar en el cap. 21 de Hechos vers. 18-26:

     "Y al día siguiente Pablo fue con nosotros a ver a Jacobo, y todos los ancianos estaban presentes. Y después de saludarlos, comenzó a referirles una por una las cosas que Dios había hecho entre los gentiles mediante su ministerio.

    Y ellos cuando lo oyeron glorificaban a Dios y le dijeron: Hermano, ya ves cuántos miles hay entre los judíos que han creído, y todos son celosos de la ley;   y se les ha contado que enseñas a todos los judíos entre los gentiles que se aparten de Moisés, diciéndoles que no circunciden a sus hijos ni observen las tradiciones.

     Entonces ¿qué es lo que se debe hacer? Porque sin duda la multitud se reunirá pues oirán que has venido. Por tanto, haz esto que te decimos: Tenemos cuatro hombres que han hecho un voto; tómalos y purifícate junto con ellos, y paga sus gastos para que se rasuren la cabeza; y todos sabrán que no hay nada cierto en lo que se les ha dicho acerca de ti, sino que tú también vives ordenadamente, acatando la Ley. 

     Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito, habiendo decidido que deben abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado y de fornicación.Entonces Pablo tomó consigo a los hombres, y al día siguiente, purificándose junto con ellos, fue al Templo, notificando de la terminación de los días de purificación, hasta que el sacrificio se ofreciera por cada uno de ellos."
     
      Entonces, ¿cuál era la diferencia entre los judíos que creían en Yeshua y los que nó?, pues que mientras los primeros seguían los preceptos con gratitud, como una consecuencia de la fe y la justificación que habían recibido mediante el sacrificio perfecto de Cristo, los segundos pretendían justificarse ante el Eterno intentando cumplir toda la Ley, lo cual es imposible para cualquier ser humano. Por eso cuando Yeshua pronunció la famosa frase " el que esté libre de pecado tire la primera piedra", todos, empezando por los más mayores desistieron de apedrear a la mujer, acusados por su conciencia.

     Pablo estimaba profundamente a su pueblo, como vemos en estos versículos de Romanos 3:1,2 y 31

      "¿Cuál es entonces, la ventaja del judío? ¿O cuál el beneficio de la circuncisión? Grande, en todo sentido. En primer lugar a ellos les han sido confiados los oráculos de Dios...¿Anulamos entonces la ley por medio de la fe? ¡De ningún modo! Al contrario, confirmamos la ley." 

     Jesús no vino a anular la Torah, Él vino a cumplir lo que en ella y en los profetas se decía acerca de Él y a desarrollar el Nuevo Pacto del que habló el profeta Jeremías. Los mandamientos de Dios inundan todo el Nuevo Testamento, pues como dice Apocalipsis 14:12 "Aquí está la perseverancia de los santos que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús".

     Efectivamente, hay grupos que sin ser judíos mandan a sus hijos a circuncidarse, consideran una obligación aprender hebreo, guardan las costumbres judías e incluso se visten como ellos. Estas personas no han entendido lo que hemos comentado en los párrafos de arriba, que hay pactos que únicamente les atañen a ellos. Pero, si tenemos de antemano un prejuicio de todo lo que suene a hebreo, nos perderemos muchísimos y preciosos conocimientos, como los que se desprenden del estudio de las Fiestas, ausente en nuestras iglesias.


     Por otro lado, ¿por qué juzgamos a un hermano que quiera celebrar, por ejemplo, la fiesta de los tabernáculos, que además es la fecha en la que nació el Mesías y nos parece bien, en cambio, celebrar la navidad el 25 de diciembre, día en el que se adoraba a las falsas deidades en la antigüedad? que el Señor nos de la sabiduría y el equilibrio necesarios, para juzgar correctamente todos estos asuntos.

sábado, 24 de agosto de 2013

La Señal del Profeta Jonás.




        Entiendo que es complicado; toda tu vida escuchando y enseñando algo y, al cabo de los años, te das cuentas de que has estado errado, porque has heredado inexactitudes y falsas tradiciones que han pasado de generación en generación. En esta entrada, vamos a analizar los hechos ocurridos durante la semana más decisiva que ha vivido esta tierra, la semana en la que el Mesías venció a la muerte y el pecado, con su sacrificio en la cruz. Y de este estudio vamos a deducir que estábamos equivocados; que Yeshúa hizo su entrada triunfal un sábado, no "el domingo de ramos",  que no murió un viernes como siempre se nos ha enseñado, y la resurrección, ocurrió algunas horas antes de lo que pensábamos. Antes de que te escandalices, ruego que leas el argumento que desarrollo a continuación.

     Para llevar a cabo un mejor entendimiento de la semana santa, es preciso conocer, por un lado, la fiesta de Pesaj o Pascua, pues veremos como el Mesías la cumplió al pie de la letra, y por otro, lo que afirmó Yeshúa en Mateo 12:39-4, cuando los escribas y fariseos le demandaban señal.
                                            


     "Pero respondiendo El, les dijo: Una generación perversa y adúltera demanda señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás el profeta; porque como estuvo Jonás en el vientre del monstruo marino tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra.
      Los hombres de Nínive se levantarán con esta generación en el juicio y la condenarán, porque ellos se arrepintieron con la predicación de Jonás; y mirad, algo más grande que Jonás está aquí."


     -También, es preciso explicar que en el calendario bíblico el día comienza al atardecer (sobre las 6 de la tarde) y no a las doce de la noche, como ocurre en el nuestro. Esto lo vemos ya desde el principio, como dice el texto en el relato de la creación "...y fue la TARDE y la MAÑANA, un día" (Génesis 1:5).-

     Tres días y tres noches, es algo que estoy seguro ha venido alguna vez a vuestra mente "del viernes al domingo no van tres días y tres noches", la explicación que hemos heredado dice que basta una pequeña parte del día para considerarlo completo, pero aún así no cuadra...la tarde del viernes, el sábado completo, la mañana del domingo... ¡¡me salen dos noches y dos días!! y sabemos que el Señor no miente. Lo más fácil e inteligente, en cambio, es aceptar la palabra del Señor tal cual, si dijo que estaría ese tiempo en el sepulcro es que lo estaría. Entonces, ¿de dónde viene el error?, pues del desconocimiento de las fiestas judías y en especial, en este caso, de la fiesta de la Pascua y los panes sin levadura, paso a explicaros algo de ella:
                                       

      
     La Fiesta que cambió el rumbo de la humanidad. Pascua, en hebreo Pesaj, significa “salto” y los israelitas celebran como el ángel destructor saltó, allá en Egipto, pasó de largo de sus casas untadas con la sangre del cordero, haciendo gran estrago entre los primogénitos de los egipcios. Dice el evangelio, que cuando Juan el bautista vio a Jesús dijo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29) e Isaías 700 años antes dijo acerca de Él “..como cordero fue llevado al matadero” Is 53:7. Y ahora vamos a estudiar como nuestro Señor se identificó plenamente  con el cordero pascual, cuya sangre untada en los dinteles de las puertas libró a los israelitas del ángel destructor que eliminó a todos los primogénitos de los egipcios. Es muy interesante que el Señor siguió paso por paso, todo lo concerniente al cordero que era sacrificado en esta Fiesta.
      Para ver esto vamos a ir leyendo Éxodo cap. 12 que fue cuando se instituyó la pascua y lo iremos comparando con los relatos de los evangelios y con lo que los sacerdotes hacían en cada momento.

     Dicen los vers. 2 y 3 “Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para vosotros. Habla a toda la congregación de Israel, diciendo: “El día diez de este mes cada uno tomará para sí un cordero, según sus casas paternas; un cordero para cada casa.”

      El vers 5 dice que tendría que ser un macho sin defecto. Y el vers 6 dice “Y lo guardaréis hasta el día catorce del mismo mes; entonces toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará al anochecer.”

      Pues bien, el día 10 de nisan todas las familias elegían el cordero que iban a sacrificar en la pascua, igualmente, durante mil años antes de Cristo, el sumo sacerdote salía del templo e iba en busca del cordero pascual, cada año. 
     Los levitas le hacían un pasillo y cuando lo veían venir gritaban “Hosanna en las alturas” “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. Pero ese año el Señor se le adelantó entrando en un pollino cumpliendo la profecía de Zacarías, y los discípulos se adelantaron a decir “Hosanna en las alturas…

      Como dice el vers. 6 que hemos leído, los padres de familia y el sumo sacerdote tenían cuatro días para comprobar que el cordero era sin mancha. A los cuatro días el sacerdote proclamaba “no encuentro falta en él”. 

     Pues lo mismo pasó con Jesús, en esos cuatro días fue duramente interrogado y probado en el templo, y es curioso como cuando le entregaron a Pilatos, este dijo tras hablar con él, profetizando sin saberlo “no encuentro delito en Él” (Juan 18:38). 

     Era el catorce de nisan, en ese momento normalmente el sumo sacerdote declaraba libre de falta al cordero, y cuando se sacrificaban muchos corderos en el templo, a la hora tercera (las nueve de la mañana), Jesús fue crucificado. Ese día hubo tinieblas desde las 12 a las 3 de la tarde, hora en que el cordero pascual era sacrificado por el sumo sacerdote, quien decía la frase “consumado es”. Exactamente a la misma hora nuestro Bendito Salvador pronunció la misma frase “consumado es”. La tierra tembló, el velo del templo se rompió y el pecado fue vencido en la cruz. 
  
     El día catorce era el día de la preparación de la fiesta de los panes sin levadura, los judíos limpiaban hasta el último reducto de pan de sus casas, y celebraban la pascua el día 15 comiendo el cordero con pan sin levadura y hierbas amargas.
     Jesús hizo su entrada triunfal un sábado 10 de Nisán, murió un miércoles, día 14, a las tres de la tarde, algunas horas más tarde fue sepultado apresuradamente, antes o al comienzo del día 15, jueves, un día de reposo especial, que daba inicio a la fiesta de los panes sin levadura. Por lo tanto, en la semana que nos ocupa hubo dos shabat, el semanal y éste especial, de gran solemnidad de la fiesta, como dice Juan 19:31 

      "Los judíos entonces, como era el día de preparación para la Pascua, a fin de que los cuerpos no se quedaran en la cruz el día de reposo (PORQUE ESE DÍA DE REPOSO ERA MUY SOLEMNE), pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y se los llevaran."
      El día dieciséis, viernes, las mujeres compraron y prepararon las especias para ungir el cuerpo del Señor (Marcos 16:1), pero tuvieron que descansar, conforme al mandamiento, el sábado semanal, día diecisiete (Lucas 23:56).

     El domingo (el primer día de la semana) siguiente a la celebración de la pascua, se celebraba la primera fiesta de los primeros frutos. Se cree que los sacerdotes llegaban al templo sobre las tres de la mañana para hacer los preparativos, y a las nueve, El sumo sacerdote cogía las primeras gavillas de cebada y las mecía delante del Creador, agradeciéndole y pidiéndole por el resto de la cosecha. No sabemos a qué hora exacta el Mesías resucitó, algunos dicen que fue 72 horas justas después de haber sido sepultado, y que como lo metieron en la tumba antes de que comenzase el día de reposo jueves, tuvo que resucitar el sábado, poco antes de comenzar el primer día de la semana (os recuerdo, el domingo en el calendario bíblico empieza al atardecer del sábado).
     Para otros, El resucitó el domingo, probablemente en una hora aproximada a aquella en que los sacerdotes acudían al templo (sobre las tres de la madrugada), y espería hasta las nueve para presentarse ante su Padre, del mismo modo que fue cumpliendo toda la Pascua a su hora señalada (yo me inclino por esta opción). Es por eso que cuando, muy de mañana, María Magdalena vio al Señor, este le dijo que no le tocara, para no contaminarse, pues aún no se había presentado ante su Padre, mostrándose como las primicias.

     Y así entendemos mejor a lo que se refería el apostol Pablo en primera de colosences 15:23, hablando de la resurrección de los muertos: “Pero cada uno en su debido orden: Cristo las primicias; luego los que son de Cristo en su venida”.

     Y es que la realidad de los hechos es mucho más impactante que la enseñanza que hemos recibido, pues es impresionante la exactitud con la que se cumplieron todos estos acontecimientos, cada uno en su día y hora señalados.

     Pero aún hay más, no sólo la señal del gran pez que se tragó a Jonás nos habla del Salvador en ese libro. La oración que el profeta hace en el cap. 2, es también una representación de lo que sintió el Señor en la cruz (los paréntesis son míos):

                                  

     "Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; 
Desde el seno del Seol clamé, 
Y mi voz oíste. 
2:3 Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, 
Y me rodeó la corriente; 
Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí. 
2:4 Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; (ELI,ELI LAMA SABACTANI)
Mas aún veré tu santo templo. 
2:5 Las aguas me rodearon hasta el alma, 
Rodeóme el abismo; 
El alga se enredó a mi cabeza. (LA CORONA DE ESPINAS)
2:6 Descendí a los cimientos de los montes; 
La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; 
Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío. 
2:7 Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, 
Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo."


     Además de esto, cuando Jonás regresó a Nínive, el texto cuenta que era una gran ciudad que tenía tres días de camino, y el profeta, camino de un día, comenzó a decir: "De aquí a cuarenta días Nínive será destruida." Los ninivitas se arrepintieron y el Creador no destruyó la ciudad. Si comparamos esto con el ministerio de Yeshúa, cambiando los días por años, vemos que su predicación duró tres años aproximadamente y que al no arrepentirse los judíos, ni reconocer su venida, Jerusalén fue destruida por los romanos cuarenta años después (en el año 70 el general Tito destruyó la ciudad y el templo).

     Y una última "coincidencia", la primera pascua allá en el desierto también cayó en miércoles, ¿cómo podemos saberlo? Pues dice la Escritura (Éxodo cap.16) que a los 15 días del segundo mes después de que los israelitas salieran de Egipto, estos se quejaron y murmuraron por falta de alimento, y el Señor les concedió el maná, a partir de la mañana siguiente, diciéndoles que al sexto día cogieran el doble para guardar el día de reposo. Por lo tanto, el día que se quejaron era sábado. Así, si retrocedemos un mes, día a día, vemos como fue un miércoles que los judíos sacrificaron los corderos, untando la sangre en los dinteles de las puertas.

    Si no eres creyente, reflexiona, no hay nadie que ni aún queriendo engañar, pueda manejar a su antojo el tiempo y el espacio, para hacer coincidir todos estos eventos (y muchos más) en la figura de Jesús. El murió en esa Pascua de las Pascuas, por nuestros pecados, conforme a las Escrituras. Y dicen éstas que si confiesas con tu boca que Yeshúa es el Señor y crees en tu corazón que Dios le levantó de entre los muertos, serás salvo. Sé como los ninivitas a los que Jonás predicó, arrepiéntete de tu mal camino y sigue al Maestro.

    Si eres creyente y tienes responsabilidad de enseñanza, te animo a que seas como los de Berea, investigando este asunto para enseñar más correctamente la verdad de estos hechos. Para más información mira este vídeo; https://www.youtube.com/watch?v=V2ZkfDe2MpA&t=4s

martes, 13 de agosto de 2013

La Menorah


     Junto con la estrella de David, es uno de los mayores símbolos del judaísmo, tal es así que, incluso, figura en el escudo de Israel y en algunas monedas israelíes.


   Es un objeto elegante, su forma simétrica a manera de árbol, adorna eficientemente una de las estanterías de mi casa. Pero no es un objeto cualquiera, hoy vamos a ver qué podemos aprender de él y a qué o a quién representa.
     Vamos a empezar por el principio, el Señor ordenó a Moisés que construyera un tabernáculo, un santuario, cuando los hijos de Israel salieron de Egipto. Moisés debía atenerse a un modelo que se le mostró, es como si se le hubiera abierto una puerta o una ventana al cielo, y tuviera que copiar lo que allí vio.



     Éxodo 25:8-9 "Y que hagan un santuario para mí, para que yo habite entre ellos. Conforme a todo lo que te voy a mostrar, conforme al diseño del tabernáculo y al diseño de todo su mobiliario, así haréis."
    Ese mobiliario incluía, en el interior de la tienda, al Arca del testimonio, la Mesa del pan de la presencia y un Candelabro, el que nos ocupa, la Menorah, que alumbraba día y noche el recinto sagrado.
     Fue construido por un hábil artesano, llamado Bezaleel, cuyo nombre significa "a la sombra de Dios", el cual fue llamado por su nombre por parte del Creador, como dice Éxodo 31:2-3 "Mira, he llamado por nombre a Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá. Y lo he llenado del Espíritu de Dios en sabiduría, en inteligencia, en conocimiento y en toda clase de arte."
      De aquí sacamos la primera aplicación, Bezaleel era un artesano esclavo, allí en Egipto, seguramente sería muy buen trabajador, pero cuando el Señor lo llamó, sus habilidades fueron aumentadas por la unción del Espíritu. Lo mismo puede pasar con nosotros, si una vez que somos liberados del Egipto del pecado, ponemos nuestros dones en manos y al servicio del Creador.

   En Éxodo 37:17-24 viene la descripción de la menorah, y cómo se hizo, extraemos los siguientes versículos: "Hizo además el candelabro de oro puro. Hizo el candelabro labrado a martillo, su base y su caña; sus copas, sus cálices y sus flores eran de una pieza con él. Y salían seis brazos de sus lados, tres brazos del candelabro de uno de sus lados y tres brazos del candelabro del otro lado...", pesaba unos 37 kilos de oro puro y tenía una altura entre 1,50 y 1,60 cm aprox. El aceite para su encendido, debía ser puro de oliva, consagrado especialmente para tal fin.

     En cuanto a la historia de la Menorah, cuatrocientos años después de que fuera construida, Salomón la introdujo en el templo de Jerusalén, sobre el año 1000 antes de Cristo, y otros cuatro siglos después, se le pierde las pista tras la destrucción de Jerusalén y el templo por Nabucodonosor. Según el talmud, se encuentra oculto, junto al Arca, en algún lugar, en las entrañas del Monte del Templo, y será revelado cuando el tercer Templo sea construido.

    Tras el exilio babilónico, se hizo una réplica en tiempos de Esdras, y unos dos siglos antes de Cristo, bajo la dominación griega, se produjo un milagro en relación con ella, según la tradición judía, que dio lugar a lo que hoy se conoce como Jánuca o la fiesta de las luces. La historia es la siguiente:

    Gobernaba entonces en Judea, Antioco IV, el cual intentó una asimilación de los judíos a la cultura helena, prohibió el estudio de la Torah, la circunsición, el guardar el sabat y profanó el templo con idolatria y sacrificios de cerdo, esto provocó una sublevación judía bajo las órdenes de Judas Macabeo que terminó imponiéndose y liberando Jerusalén y el Templo. Cuando entraron en el recinto sagrado, lo limpiaron, construyeron un nuevo altar y encendieron la Menorah, sin embargo tan solo había aceite consagrado para el encendido de las velas, para un día. Pero, milagrosamente, el fuego permaneció encendido ocho días hasta que se obtuvo, de nuevo, aceite apto.

     Desde entonces, en el mes hebreo de Kislev (noviembre-diciembre) se celebra la fiesta de las luces, en la que los judíos adornan sus casas con candelabros de ocho brazos, nueve si contamos la caña, en recuerdo de este hecho. Fue durante la celebración de esta fiesta, cuando miles de lámparas alumbraban las casas de Jerusalén, que el Maestro dijo "Yo soy la luz del mundo".

     Posteriormente, en el año 70 de nuestra era, los romanos se llevaron la Menorah del templo embellecido por Herodes, tras la destrucción de éste, como queda reflejado en el Arco de Tito, en Roma.

   



     Tras permanecer en Roma varios siglos, se estima que permaneció en Roma hasta que los vándalos la saquearon en el 455 d. C. Los bizantinos, bajo las órdenes del general Belisario la recuperaron en el 533 d. C., llevándola a Constantinopla, donde se le perdió la pista hasta el día de hoy. Algunos piensan que se encuentra oculta en el Vaticano, otros dicen que fue devuelta a Jerusalén, pero realmente no se sabe qué pasó con ella. Por eso los judíos que están haciendo todos los preparativos para una futura construcción del Tercer Templo, han hecho una réplica fidedigna, que está expuesta, actualmente, cerca del Muro de las Lamentaciones.


    Según algunos, la Menorah representa a la zarza ardiendo que no se quemaba, otros opinan que representa a los siete días de la creación y otros al árbol de la vida. Yo creo, que según las Escrituras, la Menorah representa al Ruaj Hakodesh (Espíritu Santo) que en hebreo se traduce por "viento" o "aliento", de Santidad. Esto lo vemos, claramente en dos sitios, uno en el Antiguo y otro en el Nuevo Testamento.
     El profeta Zacarías, en el cap. 4, ve una visión de la Menorah (leer vers 1 al 6, y después el 10), donde observamos como las siete lámparas se identifican con los siete ojos del Señor que recorren toda la tierra. De este texto se saca el escudo  israelí, pues dice el Señor, qué es por su Espíritu y no por otra fuerza o poder, que su obra es llevada a cabo, y los fundadores del nuevo Estado de Israel, reconocieron de alguna forma, lo sobrenatural de su vuelta a la tierra de sus antepasados.
     En Apocalipsis, Juan ve una visión del trono celestial en el cap. 4, donde admira al Padre sentado en el trono y delante de Él, dice el vers. 5 "Del trono salían relámpagos, voces y truenos; y delante del trono había siete lámparas de fuego ardiendo, que son los siete Espíritus de Dios."
     Y aquí es donde podemos entender qué significan los siete brazos, para ello nos vamos a Isaías 11:1-2 "Y brotará un retoño del tronco de Isaí, y un vástago de sus raíces dará fruto. Y reposará sobre El el Espíritu de YHVH (la caña del candelabro), espíritu de sabiduría  (brazo 1) y de inteligencia (brazo 2), espíritu de consejo (brazo 3) y de poder (brazo 4), espíritu de conocimiento (brazo 5) y de temor del Señor (brazo 6)". Así pues, cada uno de los seis brazos, representan a una cualidad del Espíritu Divino. Estas cualidades fueron manifestadas en su máximo esplendor en Yeshúa y también pueden manifestarse en nosotros si nos sometemos a El.
     Y en este sentido la Menorah también representa al Mesías sobre quien reposó el Espíritu como hemos leído. Y como dice Apocalipsis 5:6 "Miré, y vi entre el trono (con los cuatro seres vivientes) y los ancianos, a un Cordero, de pie, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados por toda la tierra."


     Así pues, cuando veamos la Menorah, acordémonos de las cualidades del Espíritu Santo, y del Mesías Yeshúa, en quien éste fue derramado.





lunes, 15 de julio de 2013

El Amén.

    
 
  
      Se trata de una de las palabras más universales, "AMÉN". Se ha transliterado del hebreo al griego, y después al español, inglés, francés... en nuestras iglesias la usamos constantemente, y es por ello que sentí curiosidad por saber de dónde viene este vocablo y qué significa. Y como al estudiarlo me he sentido edificado, lo comparto para que también otros lo sean.

     Su raíz, la misma que la de la palabra "amán" tiene un significado relacionado con los conceptos, creer, fieles,verdadero.

     En las Escrituras no es una de las palabras que más se usen. En el Tanaj (lo que conocemos como el Antiguo Testamento, aunque en otra ocasión veremos que quizás no sea muy apropiado llamarlo "Antiguo" pues en él se describen acontecimientos totalmente actuales), aparece en momentos de gran solemnidad en los que el pueblo elegido se comprometía con el Creador o reconocía su grandeza, y lo alababa. Lo mismo puede decirse del Nuevo Testamento donde también es usada en declaraciones solemnes. Y es que, como veremos, no debe pronunciarse esta palabra alegremente, sin saber lo que se está diciendo.

     Cuando se usa al principio de la frase, se puede traducir por "en verdad", o "de cierto". Nuestro Señor la utilizó en este sentido en estos versículos:

     Mateo 5:18 "Porque de cierto (amén) os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido".

     Juan 3:3 "Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto (amén, amén) te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios."
 
      Lucas 23:43 "De cierto (amén) te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso."

     Cuando se usa al final de la frase, puede traducirse por "así sea", aunque hay autores que enseñan que si es el Señor el que habla, se debe traducir "así es y será", yo estoy de acuerdo con esa apreciación.

     Ejemplos de "así sea":

     En momentos en que se anunciaba un castigo para una actitud concreta, como vemos en Deuteronomio cap. 27, de donde tomamos como ejemplo el vers. 15 "Maldito el hombre que hiciere escultura o imagen de fundición, abominación a YHVH, obra de mano de artífice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén (así sea)". O cuando Nehemías reprendió a los usureros entre el pueblo (Neh. 5:13) "...Además sacudí mi vestido, y dije: Así sacuda Dios de su casa y de su trabajo a todo hombre que no cumpliere esto, y así sea sacudido y vacío. Y respondió toda la congregación: ¡Amén! (así sea) y alabaron a YHVH. Y el pueblo hizo conforme a esto."

     En momentos de regocijo, como cuando David trasladó el Arca a Jerusalén. 1ª Crónicas 16:36
"...Bendito sea YHVH Dios de Israel, de eternidad a eternidad. Y dijo todo el pueblo, Amén, y alabó a YHVH".

     En momentos de quebrantamiento de corazón y gratitud al Eterno, como cuando Esdras leyó el libro de la ley desde el amanecer hasta el mediodía, tras el exilio babilónico, en presencia de hombres, mujeres y de todo aquel que pudiese entender. (Neh. 8:6) "...Bendijo entonces Esdras a YHVH, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! alzando sus manos; y se humillaron y adoraron a YHVH inclinados a tierra".

    Ejemplos de "así es y será".

     Tras la gran comisión (Mateo 28:18-20): "...Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén (así es y será)".
 
     Al final de la oración modelo (Mateo 6:13) "Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén (así es y será)".
 
     Según se desprende de 1ª Corintios 14:16, los creyentes de la iglesia primitiva, tomaron el ejemplo de lo antes expuesto y rubricaban con el Amén, las oraciones y acciones de gracias que se recitaban en medio de la congregación, y así ha llegado hasta nosotros: "Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? pues no sabe lo que has dicho."
 
     Pero, hay algo más, y algo importante. Aparte de que estos fueran los significados de la palabra en cuestión, en hebreo, "Amén" es también un acróstico, es decir cada letra es, además, la inicial de otra palabra, como pasa por ejemplo con la ONU (Organización de las Naciones Unidas).
 
 



     El hebreo se lee de derecha a izquierda, la primera letra es Alef-A- y se traduce por El/Dios, la segunda es Mem-M- y es la inicial de Melek (Rey) y la tercera es Nun-N-, la inicial de Ne´eman (digno de confianza, confiable).

     Así pues cada vez que decimos, "Amén" estamos proclamando que El es el Rey Confiable.

     Sabiendo esto es que podemos entender mejor a lo que se refieren estos textos (los paréntesis son míos no figuran en las Escrituras):

     Apoc. 3:14 "...Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el AMÉN (El Rey Confiable), el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto".

     2ª Corintios 1:20 "...porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él AMÉN (puesto que es el Rey Confiable), por medio de nosotros, para la gloria de Dios".
 
    2ª Timoteo 2:13 "Si fuéremos infieles, él permanece fiel; El no puede negarse a sí mismo." (Ya que Él es el Rey Fiel Digno de confianza).
 
     Como resúmen de todo lo anterior, podemos decir, que al pronunciar "Amén", es como si estuvieramos estampando nuestro nombre en una lista o un contrato, en el que nos comprometemos a hacer, apoyar o dar nuestra conformidad a lo allí expuesto. Y además, estamos dando gloria al Rey Confiable. Por lo tanto, creo que no es correcto el abuso que se da en ciertos medios evangélicos de esta palabra, no quiero decir que esto se haga a propósito, sino por desconocimiento. Pienso que debemos de pensarnos muy bien cuándo decimos el Amén, y no decirlo vanamente o sin fundamento, teniendo en mente lo que dijo nuestro Señor en Mateo 12:36 "Y yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio."
 
     Y para terminar creo que es apropiado reproducir los dos últimos versículos de las Escrituras, teniendo presente todo lo expuesto.
 
22:20 El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.
22:21 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.