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miércoles, 1 de mayo de 2019

RAÍCES HEBREAS (Parte 3)

    ¿Qué hacemos con estos gentiles que han creído? Esta fue la gran pregunta en el Siglo I. Conforme al sermón de Pedro registrado en Hechos 3, los creyentes confiaban en un pronto regreso del Mesías "...arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado". Si el pueblo elegido se hubiera arrepentido, el Mesías hubiera regresado inmediatamente, pero no fue así ya que en su gran mayoría no reconocieron a Yeshúa, aunque varios miles sí que creyeron.




    Los apóstoles y primeros discípulos, como judíos, seguían reuniéndose en sinagogas y asistiendo al templo, donde daban testimonio a sus conciudadanos de que Yeshúa era el Mesías que tanto tiempo habían esperado.

    Sin embargo, el Maestro había ordenado que le fueran testigos, no solo en Judea, sino hasta lo último de la tierra, y tras el hostigamiento por parte de las autoridades religiosas judías, que produjo la muerte de Esteban, muchos discípulos fueron esparcidos. 



     Allá donde iban, seguían dando testimonio de la fe que ardía en sus corazones. Pero hay que aclarar que seguían reuniéndose en sinagogas, donde eran reconocidos como "nazarenos". Es decir, Yeshúa no fundó una nueva religión, no cambió las sinagogas por unos nuevos edificios llamados iglesias, por supuesto no cambió el día de reposo o de reunión, El vivió como judío observante toda su vida. Y los primeros miles de creyentes, como judíos que eran, siguieron viviendo conforme a las costumbres de su pueblo, pero con el gozo de haber reconocido y creído en el Mesías. En este sentido, no había "cristianos" propiamente dichos, en los primeros años que siguieron a la muerte y resurrección del Salvador.

    Por eso cuando Pablo asolaba a los creyentes, no iba a edificios llamados iglesias, iba a las sinagogas buscando a estos nazarenos que tanta aversión habían causado a los principales sacerdotes (Hechos 9:1-2).

    Y, entonces ¿cómo comenzaron a convertirse los gentiles? Pues, hay que decir que en el Siglo I, ya había numerosas comunidades israelitas en la diáspora. Por todas partes del imperio romano se encontraban sinagogas, a las que se acercaban muchos no judíos , atraídos por esta religión contraria a las imágenes y a los numerosos dioses de las demás, que causaba además, un comportamiento ético y moral más elevado entre sus feligreses. 

     De estos gentiles que se acercaban a las sinagogas, algunos se convertían al judaísmo, eran los llamados prosélitos. Sin embargo, el requisito de la circuncisión echaba para atrás a la mayoría (de los varones, pues a las mujeres se les exigían unos requisitos mucho más llevaderos) los cuales asistían como "oyentes" se puede decir, disfrutaban de la lectura de la Torah, los Salmos y los Profetas, y seguían algunas observancias, pero no daban el paso para formar parte como miembros de pleno derecho de la congregación, eran los llamados "temerosos de Dios" -Cornelio era uno de ellos -Hechos cap. 10-.

     Estos fueron los primeros creyentes gentiles que se fueron convirtiendo al Mesías, cuando escucharon hablar a estos nazarenos en las sinagogas. Y, especialmente, cuando Pablo, una vez convertido y encomendado por el Creador a proclamar el evangelio a los no judíos, empezó a explicarles que no era necesario que se circuncidaran para pasar a formar parte del Israel de Dios, empezaron a creer por cientos y más tarde por miles. 

      Podemos ver un ejemplo de esto en Hechos 13:16: "...Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dijo. Varones israelitas, y LOS QUE TEMÉIS A DIOS, oíd..." Pablo y Bernabé, al igual que hacía Yeshúa, acudían cada sabath a la sinagoga y allí empezaban a predicar, tanto a los judíos como a estos gentiles que eran llamados temerosos de Dios.

     El hecho de que tantos de estos gentiles se convirtieran, provocó gran sorpresa entre los discípulos, produciéndose un conflicto, pues muchos de los fariseos que habían creído, proclamaban que era necesario que estos creyentes gentiles fueran circuncidados y aleccionados con el fin de que guardasen toda la ley de Moisés, para que pudieran ser salvos (Hechos 15:1). Esto era un gran disparate, pues ¿donde quedaban entonces los méritos del Mesías?

      Hay que aclarar que en los años en que los discípulos eran solo judíos, no había este problema, pues todos seguían la Torah, pero bajo las enseñanzas y en la libertad de Yeshúa, quien proclamó que "mi yugo es fácil y ligera mi carga".

      Pero claro, los fariseos que se habían convertido traían "la mochila" de haber estado "bajo la ley", esta expresión que usa muchas veces en sus escritos el apóstol Pablo, hace referencia a ese agobiante sistema religioso legalista que incluía los preceptos de la ley oral, que ya mencionamos en la entrada anterior.

     Y es a este sistema al que Pedro se refiere cuando dice en Hechos 15:10 y 11 "...Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos."

    Fue esta polémica entre los que querían judaizar a los gentiles, por un lado, y Pablo y Bernabé por otro, la que dio lugar al concilio de Jerusalén, que viene registrado en Hechos cap. 15.

     Vemos aquí un ejemplo de lo que debe de ser una asamblea, con un funcionamiento "democrático", en el que los apóstoles, los ancianos, los fariseos que habían creído y Pablo y Bernabé, expusieron sus razones y motivos.

     Entonces Jacobo, quien era el que presidía y regulaba la reunión, proclamó la conclusión del debate que tuvieron: (Hechos 15:19-21)

"....Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre. Porque Moisés desde tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien lo predique en las sinagogas, donde es leído cada día de reposo."

    Jacobo lo que hizo, fue aplicar las normas, que ya venían establecidas en Levítico sobre los extranjeros que moraban en Israel, a los nuevos creyentes entre los gentiles. 

     A partir de aquí, encontramos en Hechos dos "denominaciones" por decirlo así, las únicas bíblicamente defendibles: la de los judíos que creían en Yeshúa, que seguían en las costumbres y los preceptos que el Eterno había ordenado a su pueblo, y la de los gentiles que estaban exentos de ellas, salvo estas normas básicas, que invitaban a apartarse de todo lo que tuviera que ver con la idolatría, la inmoralidad sexual y a comer animales con su sangre. Pero ambos grupos tenían el fundamento en la salvación por la gracia y en los méritos del Mesías.

      ¿Significa esto que ya los gentiles no debían obedecer otros preceptos, como honrar a los padres, no robar, no mentir...? ¡claro que no!, por eso dice que cada sabath la Torah era predicada. Ya, poco a poco, los creyentes gentiles irían conociendo de todos esos preceptos maravillosos.

       Esta era la solución perfecta, siendo la asamblea de Jerusalén la que guiaba, por decirlo así, a las congregaciones gentiles. Lo que ocurrió es que,  después del concilio, primeramente, siguieron existiendo grupos que buscaban judaizar a los gentiles, y después, con el paso del tiempo, fueron los gentiles los que quisieron borrar toda influencia o raíz hebrea de sus congregaciones, lo que, poco a poco, dio lugar al tremendo sincretismo con el paganismo que entró de lleno en las iglesias. 

      Y, aunque la reforma se sacudió bastante de ese sincretismo, aún quedan en las iglesias evangélicas muchas tradiciones y doctrinas que no se ajustan fielmente a la verdad del relato bíblico, de las cuales fui consciente una vez que me introduje en las raíces hebreas de mi fe. De esto, básicamente, tratan las entradas de este humilde blog.

viernes, 1 de marzo de 2019

RAÍCES HEBREAS (Parte 2)



LEY vs GRACIA?






     Amazing Grace, es una de mis canciones favoritas, refleja como pocas ese favor inmerecido que el Creador nos ofrece de una manera sublime. Unos de mis textos bíblicos preferidos es el que narra como, en el momento más oscuro, el ladrón crucificado al lado del Maestro, le dice: "Acuérdate de mí, cuando vengas en tu reino", a lo que Yeshúa responde "de cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso". ¿Hay algún ejemplo más fuerte de la gracia, de la misericordia que ese hombre recibió en el último momento de su vida? No es mi objetivo en este artículo quitarle ni un ápice de valor a esa gracia divina. Pero sí quiero explicaros los distintos matices que podemos encontrar al acercarnos a este tema, desde una perspectiva occidental bajo influencia griega o desde una visión hebrea.


     Muchos cristianos piensan algo parecido a lo siguiente: Antes de que viniera Jesús, Dios había impuesto una serie de normas difíciles de cumplir, un legalismo que imponía un fuerte yugo sobre los lomos de los hombres, porque el Creador es perfecto y santo y exigía un comportamieno digno por medio de ciertas leyes y ceremonias. Pero, gracias a la obra de Jesús en la cruz, ahora ya no estamos bajo ese yugo, sino que tenemos libertad en Yeshúa. Así pues, la Ley y la Gracia, se puede decir, que bajo este punto de vista cristiano, se encontrarían enfrentadas.



    Sin embargo, bajo una perspectiva hebrea, la Torah (enseñanza, instrucción) del Eterno y su gracia no se enfrentan, sino que van unidas. El Creador no cambia (Malaquías 3;6), y ha mostrado su gracia desde el principio, de hecho la primera vez que aparece esa palabra en las Escrituras es en Génesis cap. 6:

     "Y dijo YHVH  <<Borraré de la faz de la tierra al hombre que he creado, lo mismo que a las bestias, los reptiles y las aves del cielo. ¡Me pesa haberlos hecho!>>

       Pero Noé halló GRACIA a los ojos del Señor.

       Noé era un hombre justo. En sus acciones fue perfecto, pues siempre anduvo con Dios..."

       Como vemos en el texto,  aquel que halló Gracia andaba conforme a la voluntad del Eterno, lo mismo podemos hablar de Daniel, Job, Abraham... la Gracia y la obediencia a los mandatos de Elohim iban unidas.

     Ya en el Tanaj (Antiguo Testamento), se manifiesta la incapacidad del hombre de agradar a Dios por sí mismo, por sus propias fuerzas, y es que hay una verdad terrible en las Escrituras -como le escuché decir al predicador Paul Washer, esa verdad terrible es que Dios es bueno y Santo y nosotros no lo somos, porque como dice Isaías 64:6

"Todos nosotros somos como cosa impura, y todas nuestras obras justas son como trapos de inmundicia. Todos nosotros nos hemos marchitado como hojas, y nuestras iniquidades nos han llevado como el viento."

    Por eso es válida esta definición de Gracia, como el favor inmerecido del Creador hacia los hombres, de hecho, siempre ha sido así. Los hombres que se han salvado, desde siempre, lo han sido por la gracia del Eterno. Pero desde el punto de vista hebreo hay otra definición que complementa a la enunciada y es, "la gracia es el empoderamiento que el Eterno da a los hombres para que puedan andar en sus mandamientos." (Se la escuché al conferenciante mesiánico Michael Rood y me encantó).

     Pero entonces, ¿qué pasa con los escritos del apóstol Pablo, que parecen indicar que la Ley fue abolida? ¿hay contradicción con lo que dijo Yeshúa "no penséis que he venido a abrogar la Ley..."? A quién creemos a Yeshúa o a Pablo, ¿o será que ambos decían lo mismo?

    Tras años de estudio, he podido comprobar que los textos que parecen sugerir un menosprecio a la Torah, como algo antiguo, esclavizante o, incluso de maldición -lo cual es un auténtico disparate- para algunos, son producto de malas traducciones o de malas interpretaciones por parte de la teología occidental, debido a diversos factores:

     Para empezar, traducir la palabra "Torah", que ya hemos visto que significa enseñanza o instrucción, por la palabra Ley, que ya denota sanciones, legalismo, tribunales... implica para el lector un primer rechazo al oirla. Después, desde finales del Siglo I, se fue introduciendo antisemitismo en la iglesia primitiva, favorecido por el desprecio del imperio romano hacia todo lo que tuviera que ver con la cultura judía, tras las revueltas y guerras judeo-romanas. En este vídeo explico algo de esto https://www.youtube.com/watch?v=SqKIfbSVDnA&t=406s
   
     Además de lo anterior, el desconocimiento de la cultura judía y de la llamada torah oral, hace que se confunda cuando Pablo ataca a esta última, como si lo hiciera contra la Torah bíblica. Y, por último se puede observar como Pablo ataca la observancia legalista de la Torah, al igual que hacía Yeshúa, en el sentido de que es preciso conocer el espíritu con el que la Torah, fue dada antes que la literalidad de la letra, en situaciones en que la justicia, la misericordia, la fidelidad y el amor al prójimo, se sitúan por delante de otros preceptos en determinadas circunstancias.

     Seguidamente, paso a exponer algunos ejemplos de todo esto que he dicho:

    Se suele traducir Juan 1:17 de la siguiente forma: " pues la ley por medio de Moisés fue dada, PERO la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.", sin embargo, ese "pero" no viene en los originales, la Biblia textual dice: "pues la Ley por medio de Moisés fue dada, la gracia y la verdad FUERON HECHAS por medio de Jesucristo".

     Es decir, no es que no hubiera gracia ni verdad, hasta que viniera el Mesías, sino que este es la máxima expresión de la gracia y la verdad del Creador hacia nosotros, la culminación del plan de salvación. "Fue Hecha", Yeshúa es la personificación de la gracia, por decirlo así, y la finalidad de la Ley era, en su parte más importante, anunciar y preparar su venida.

     Esto va en concordancia con otro de los versículos malinterpretados, se trata de Romanos 10:4 que dice "porque el fin de la Ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree". Se suele usar, de la misma forma, este texto para declarar que Cristo puso fin a la Ley -lo cual iría contra sus propias palabras como hemos dicho-, sin embargo la interpretación conforme a las Escrituras, sería: "porque la FINALIDAD de la Ley es Cristo...", es decir el propósito final de la Torah es llevarnos a El.

     Otro de los textos que se suelen utilizar para indicar que la Ley fue abolida, es Efesios 2:14-15, que dice:

    "Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz."



      Aquí Pablo, declara que la ley que fue abolida, fue esa ley oral expresada en ordenanzas que hacía referencia a las normas que tenían que guardar los gentiles en el templo de Jerusalén, que solo tenían acceso a un lugar determinado. Nada de eso figura en el Tanaj (Las Escrituras Hebreas, lo que se suele llamar en la iglesia gentil el Antiguo Testamento). Pablo hace lo mismo que Yeshúa, ataca a la torah oral, a las tradiciones de hombres, nunca a la Torah del Padre, a la cual intentaba servir con toda su mente, como dice Romanos 7:25.

    "Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que yo mismo, por un lado, con la mente sirvo a la ley de Dios, pero por el otro, con la carne a la ley del pecado."

    Hay bastantes más ejemplos, pues como dijo el apóstol Pedro, alguno de los escritos de Pablo son difíciles de entender, y es que Pablo habló a veces de la Ley escrita, otras de la ley oral, otras de la ley del pecado y otras de las leyes de los gobernantes, por lo que es preciso pedir sabiduría al Eterno para poder discernir bien lo que quiso decir, pero siempre teniendo presente que el mismo Pablo que condenaba a quienes querían que los gentiles se circuncidaran y guardaran toda la Ley, realizaba votos conforme a la Torah, programaba los viajes teniendo en cuenta la Fiestas en ella recogidas, e incluso acudió al templo donde ofreció sacrificios de purificación -aunque te parezca extraño así fue y viene recogido en Hechos 21:26-.

     Por todas estas cosas es preciso conocer de las Raíces Hebreas. La salvación es por fe y por gracia, siempre ha sido así. Pero la palabra fe en hebreo "emunah", tiene un significado más extenso que en castellano, no solo es una fe o creencia intelectual, sino que también significa confianza y FIDELIDAD, es decir es una fe activa, es lo que quería decir Jacobo (Santiago) y Lutero no llegaba a entender y de ahí esa definición de gracia, no solo como el favor inmerecido que el Eterno nos otorga por medio del sacrificio de su Hijo, sino también la capacidad que nos da para poder vivir en sus mandamientos.

     Entonces ¿cuál es la actitud que debemos tener, nosotros los gentiles ante la Torah? Pues la respuesta en la próxima entrega. Que el Eterno os bendiga.
     

domingo, 27 de enero de 2019

RAÍCES HEBREAS, ¡QUÉDATE CON LO BUENO! (Parte 1)

     ¡Quédate con lo bueno! que es mucho. Si no has escuchado a hablar de "Raíces Hebreas" lo harás en breve. No se trata de una denominación nueva, es más bien un movimiento que se está dando por todas partes, que busca deshacerse de la influencia pagana y filosófica que se introdujo en el cristianismo, fundamentalmente desde que Constantino declarara a éste como religión oficial del imperio romano allá por el Siglo IV -aunque ya desde principios del segundo siglo, se fueron introduciendo estas desviaciones sincretistas en la iglesia primitiva- y volver a mirar a Las Escrituras desde una visión hebrea.

     En estas entradas quiero contar mi experiencia al conocer este tema, pues tengo que decir, que el estudio desde una perspectiva hebrea, ha causado un antes y un después en mi vida espiritual y en mi comprensión de Las Escrituras, hasta el punto que aunque no me importe denominarme "cristiano evangélico" pues me congrego en una iglesia, prefiero hacerlo como "un seguidor del Mesías" o "Mesiánico". He aprendido mucho de judíos mesiánicos, no judaizantes, que han compartido sus enseñanzas en la red.

     Pero, al igual que pasaba en el Siglo I, hay grupos y congregaciones de raíces hebreas que pueden considerarse, en mi opinión, judaizantes; por un lado están los que se acercan tanto al judaísmo rabínico que tienden a menospreciar la preexistencia o la naturaleza divina del Mesías, por otro lado encontramos la muy extendida doctrina de "las dos casas" o el "Efrainismo", que viene a decir que no existe una iglesia gentil, sino que los creyentes entre las naciones descendemos de alguna de las diez tribus perdidas de Israel. Más adelante, explicaré por qué no me parece una doctrina con fundamento bíblico (aunque tengo que decir que he aprendido bastante de maestros de estas congregaciones en otros muchos asuntos). Por ello aconsejo, antes de ponerse a escuchar a unos y a otros, estudiar personalmente y profundamente la Biblia para hacer como aquellos de Berea y poder discernir y verificar la verdad conforme a la Palabra del Eterno.

     Ahora quiero centrarme en las enseñanzas que han cambiado mi percepción de las Escrituras en distintos temas y que me han edificado grandemente.


1.-LA LEY


     Hasta hace pocos años, yo seleccionaba unos mandamientos de la Torah sobre otros, porque así se me había enseñado: diezmo sí, día de reposo en sábado, no. Prohibición de comer ciertos alimentos no, prohibición de hacer tatuajes en la piel, sí... y así sucesivamente. Pues había asumido que la Ley había sido abolida, por la obra del Mesías.

     Pero en verdad, Yeshúa (así es como lo llamaban en arameo, su nombre significa YHVH salva) nació y vivió como judío y nunca pretendió cambiar eso. El entendía la Torah (lo que llamamos la Ley, aunque su mejor traducción sería "Instrucción") como la máxima expresión de su Padre, para declarar al ser humano como debe de conducirse sobre la tierra. Por eso dijo:

     Mateo 5:17-20

"No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas, no he venido para abrogar, sino para cumplir.

    Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.

    De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

     Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos."

      Así pues, El guardó todos los mandamientos de su Padre (si no lo hubiera hecho, hubiera sido descalificado como el Mesías), el Sabath, las festividades bíblicas, la alimentación... cada día de reposo enseñaba en las sinagogas tal y como era su costumbre (Lucas 4:16)


     Entonces ¿por qué ese continuo enfrentamiento con los escribas y fariseos acerca de las costumbres judías? La respuesta tiene dos vertientes y es necesario conocer un poco de la cultura judía para entenderla.

     Por un lado, podemos ver el posicionamiento de Yeshúa contra la llamada torah o ley oral. Según la tradición judía, Moisés habría recibido dos leyes o instrucciones; una escrita (los cinco primeros libros de la Biblia) y otra oral, que desarrollaría a la primera y que debería de ser transmitida de generación en generación de esa forma, oralmente. Esta tradición fue finalmente recopilada en dos libros a finales del Siglo II o principios del III (la Misnah y el Talmud).

     Estas normas eran las que "ataban pesadas cargas y difíciles de llevar sobre los lomos de los hombres" (Mateo 23:4) y el Salvador explicó que la Torah del Creador, la escrita por medio de Moisés, era la única verdadera. El desarrolló el auténtico espíritu de la Torah, indicando que no es para nada gravosa "porque mi yugo es fácil y ligera mi carga" (Mateo 11:30). Para ilustrar este tema os relato algunos ejemplos de estos debates de Yeshúa, contra los defensores de esta torha oral.

     "Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: ¿Por qué tus discípulos QUEBRANTAN LA TRADICIÓN DE LOS ANCIANOS? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pueda ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:

     Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres." Mateo 15:1-9)

     Vemos como estas tradiciones afectaban, incluso, a preceptos incluidos en los diez mandamientos, como era el de honrar a los padres.

     Sobre el lavado de las manos, los fariseos habían desarrollado toda una normativa; que si primero una mano, que si después la otra... ya el Maestro, desde el principio de su ministerio, indicó que estaba en contra de estas normas impuestas, pues si os fijáis, en el milagro de las bodas de Caná, la conversión del agua en vino se produjo en el interior de unas tinajas que estaban destinadas a esos rituales de purificación, y sabemos que el Mesías tenía un propósito en todo lo que hacía.

     "Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros." (Juan 2:6)


       Otro ejemplo de este enfrentamiento del Mesías con la ley oral es este:

     "Oísteis que FUE DICHO: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.

     Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen."

     Esto de "fue dicho" se refiere también a la torah oral, pues no encontramos ese precepto en la Torah escrita, y aquí el Mesías explica lo que es la voluntad de su Padre, en contraposición a ese mandamiento oral de aborrecer al enemigo.

     Junto a esta controversia con la ley oral, el Maestro vino a explicar el verdadero espíritu de la Torah, la cual fue dada para que los hombres "vivieran por ella", como dice Éxodo 30:16

     "porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, PARA QUE VIVAS y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella."

     Yeshúa dijo que los preceptos más importantes de la Torah eran la justicia, la misericordia y la fidelidad:

     "Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado los preceptos de más peso de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y éstas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidad aquéllas. (Mateo 23:23)

      Qué significa esto, pues que ante un aparente conflicto entre dos mandamientos, prevalecen los que dan vida, misericordia, justicia y fidelidad. El Mesías enseñó esto en numerosas ocasiones.

     Por ejemplo, la observancia del Sabath es muy relevante en la Torah, tal es así que aparece en los diez mandamientos, y el Maestro lo guardaba fielmente, pero si tenía que sanar a alguien en ese día lo hacía; ¿por qué? pues porque -aparte de que El es el Señor del Sabath- el precepto de dar vida y de tener misericordia sobre el prójimo estaba por encima del reposo en ese momento.


    El Maestro obedecía la instrucción de su Padre de no tocar nada "inmundo" o "impuro", pero si tenía que tocar a un leproso para sanarlo, por supuesto, lo hacía porque el objetivo de "dar vida" a esa persona estaba por encima de las leyes de purificación. Sin embargo, enseguida mandaba al leproso a mostrarse a los sacerdotes tal y como ordenaba la Torah.

     En definitiva, El explicó que todo el sentido y el espíritu de la Torah, se podía condensar en este texto:

Mateo 22:36-40

"Maestro ¿cuál es el gran mandamiento de la Ley?

    Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.

    Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas."

     En la próxima entrega si el Creador lo permite, veremos como todo que he expuesto concuerda plenamente con el evangelio de la Gracia del Eterno hacia nosotros por medio de la muerte de su Hijo.

    
     




viernes, 27 de noviembre de 2015

Y SI EL PINTOR CONOCIÓ A PABLO?



                   
Mi padre, es autor de varios libros, en los que se da a conocer la historia de la obra evangélica en varias localidades andaluzas. Para ello, investigó los orígenes del cristianismo en Andalucia,  y conoció que en la población sevillana de Osuna, en una de sus cuevas rupestres, a finales del siglo XIX, el arqueólogo Demetrio de los Ríos descubrió unas pinturas con referencias paleocristianas, haciendo un dibujo de ellas.
       Estas pinturas se tenían por desaparecidas durante más de cien años, desconociéndose su ubicación. Pero “por casualidad” (porque el Señor así lo quiso), fueron redescubiertas en julio de 2005, mientras mi padre recopilaba información para su libro “Osuna insólita. Un acercamiento a su realidad espiritual”, del cual he obtenido el siguiente relato respecto a las circunstancias concurrentes en el valioso hallazgo:


“…PINTURAS MURALES EN LA NECRÓPOLIS DE OSUNA

                                                             (Arqueólogo Demetrio de los Ríos)


      En algunas de las  cuevas formadas por galerías y cámaras abovedadas (cubícula) de la Necrópolis tardo-romana, situada a ambos márgenes de la Cañada Real de Marchena a Estepa, llama la atención la decoración con pinturas murales descubiertas en julio de 1876 por Demetrio de los Ríos (arquitecto excavador de Itálica) durante una visita en compañía de Antonio Ariza. Las pinturas se fecharon en el siglo III d.C.
     Demetrio de los Ríos describe la cueva antes mencionada de la siguiente manera:



                                         (Representación de los dibujos de la cueva)

En casi todos los paramentos de esta cueva, y lo mismo en sus bóvedas más o menos rebajadas, se descubren vestigios de las pinturas que las decoraban. Se ven pavones de gran tamaño y otras aves menores y pintorescos pájaros, coloridos de rojo, amarillo, tinta neutra y otros matices.
En los costados laterales de la capilla, sobre una franja roja, hay pintados tres tableros separados entre sí por otras dos franjas más estrechas del mismo color, y guarnecidos alrededor de listones amarillos, de tinta neutra y blancos...  y por último, el centro figura un cielo de hermoso azul, salpicado de estrellas y cruces blancas, que entre sí alternan con variedad…

       Unos años más tarde, cuando a principios del siglo XX visitaron Osuna  y su Necrópolis los arqueólogos Arthur Engel y Pierre Paris,  comentaron que ya había desaparecido todo rastro de ellas.

    A pesar de ello, dada la importancia del hecho, a comienzos de esta investigación, en el año 2005, se solicitó al profesor de pintura Miguel Ángel Oyarbide, licenciado en Artes y autor del libro Huellas del Cristianismo en el arte,  su opinión acerca de las pinturas. Hacia el final de su informe expresa lo siguiente:

… La colocación de los dos pavos reales, flanqueando ambos lados del arco,  es muy similar a la que aparece en el cubículo de los Santos (s. IV) en la catacumba de San Calixto en Roma.   Además, en la capilla griega de la catacumba de Priscila en Roma (una de las más antiguas ya que data del año 95), aparece un programa decorativo que recuerda en gran manera a la catacumba de Osuna… Tampoco deja lugar a dudas el empleo de los colores rojo y verde… la base cromática de todo el arte catecumenal paleocristiano.
…En resumen, creo que estamos ante uno de los vestigios más importantes del arte paleocristiano en España, que no es muy abundante y se limita a ciertos edificios, sarcófagos y algún mosaico.
                                             (cubículo de los cinco santos)

     A fin de poder localizar la cueva mencionada o, al menos, con los medios técnicos existentes en la actualidad, poder detectar algún vestigio de las pinturas, se contactó con Francisco Ledesma, el Bibliotecario de Osuna y con el arqueólogo José Ildefonso Ruiz Cecilia quienes, generosamente, facilitaron datos y documentación al respecto. Dado el tiempo transcurrido, se estimaba que la localización de la cueva presentaba grandes dificultades pudiendo, incluso, encontrarse colmatada por la mano del hombre.

 Por otro lado se contactó con Robert Winter (ver este enlace http://protestantedigital.com/cultura/28022/Robert_Winter_maestro_internacional_de_arteterapia_una_vida_en_mision_humanitaria),  Psicoterapeuta  por medio del Arte, que a la sazón, se hallaba impartiendo un curso de Arteterapia en el Centro Evangélico de Enseñanza Al-Andalus en la localidad de Santiponce. El  profesor cristiano, catedrático en Historia del Arte en la Universidad de Lenoir, Carolina del Norte (U.S.A) que, como arqueólogo, ha recorrido numerosos lugares y es experto en el tema paleocristiano, se interesó  grandemente en el asunto  y visitó Osuna el  27 de junio de  2005.
     
      Una vez en la zona de la necrópolis, guiado por su instinto, por un sexto sentido, en realidad guiado por el Señor, encontró prontamente la cueva que había sido explorada por Demetrio de los Ríos, pudiendo, descubrir, con gozo, que aún permanecían vestigios o rastros suficientes de las pinturas que durante más de cien años habían permanecido ocultas o veladas.

   El equipo descubridor de tan importante hallazgo levantó el acta correspondiente en el Ayuntamiento ursaonense.


  
     En Septiembre del mismo año, se recibe un e-mail enviado desde Estados Unidos por el profesor Robert Winter en el que, entre otras cosas comunica:

…Los análisis de los pigmentos de las pinturas de Osuna confirman mi afirmación de que se trata de pinturas de finales del siglo I o bien muy temprano el siglo II d.C. ¡Estoy muy contento con el hallazgo y la confirmación!

      Posteriormente, después de una nueva visita a la villa ducal en Noviembre, envió el siguiente análisis interpretativo sobre las Pinturas Paleo-Cristianas de Osuna:

                                                    Iconografía:

Pavo Real: … Desde antiguo existe como representación de inmortalidad ya que se creía que la carne del pavo real no decae (no sufre corrupción) proyectándose por lo tanto a la inmortalidad de la vida eterna. Prevalece durante toda la iconografía pictórica cristiana a través de los siglos, principalmente durante el Renacimiento…

Ave blanca (Fénix): Simboliza el renacimiento (nueva vida). Es también mencionado por Clemente, Ovidio, Plinio, Tácito y Herodoto…

Estrella de ocho puntas: … en la tradición judía este símbolo representa los ciclos del año en relación a las fiestas agropecuarias del pueblo hebreo. ¡Ya desde entonces expresa también renacimiento y regeneración! Desde el 164 antes de Cristo el pueblo hebreo celebra la fiesta de los ocho días con un candelabro (Menorah) de ocho velas. Aún en la presentación y en la circuncisión se espera hasta el octavo día siguiendo la tradición significativa de renacimiento y regeneración (Antiguo y Nuevo Testamento).

Cruz equilátera: La conocemos también como “cruz quadrata” de origen muy antiguo (Cananeo o Fenicio). Bacchiocchi nos informa que la cruz quadrata usada por pueblos semitas es un símbolo derivado del alfabeto Milesio pero con anterior origen en el idioma púnico (Fenicio). Como símbolo semita (Hebreo) marca la intersección de dos palabras:
  Aleph: que quiere decir “guía o conductor”
 Beth: que significa “casa” o “habitación”…


Los símbolos iconográficos nos señalan la tradición abstracta (“no te harás imagen”) basada en la ley mosaica junto a la renovada fe Cristiana con el símbolo iconográfico de esperanza y vida eterna. Estos símbolos también denotan una representación previa a la iconografía post-Helénica/Bizantina en donde otros elementos comienzan a tener mayor influencia aún hasta el día de hoy en la iconografía eclesiástica especialmente después de Constantino.

Conclusión

      Sin duda alguna estas pinturas fueron ejecutadas por un “Judío convertido al Señor Jesucristo (Cristianismo) a fines del siglo primero de la era cristiana.
¡No me cabe la menor duda que estas pinturas representan “el primer vestigio de presencia cristiana en territorio español!

Sinceramente.

Dr. Robert Winter.  Historiador del arte y Arqueólogo, Re-descubridor de las pinturas rupestres de las cuevas de Osuna en Julio de 2005.”




      Así pues, quién sabe si este judío mesiánico, autor de las pinturas, conoció al apóstol Pablo o al menos a personas que sí trataron con él durante su visita a España. Sea como fuere, me ha parecido interesante dar a conocer este impactante y desconocido testimonio en piedra, que habla de la esperanza en la vida eterna que tenemos todos los que hemos creído en el Mesías, esperanza que ya habitaba en este hermano nuestro del siglo I. 

domingo, 16 de marzo de 2014

UN VIAJE INESPERADO


      Tenía las cosas bastante claras; desde niño asistiendo a la congregación, tuve la enorme fortuna de conocer al Señor muy joven. No encontraba demasiadas dudas en cuanto a doctrina se refiere.

      Sin embargo, en los últimos años, mi punto de vista ha cambiado en muchos de los temas que antes daba por sentado, no hablo de lo fundamental, de la gracia de Dios para con nosotros manifestada a través de su Hijo, quien se sacrificó siendo inocente para que todo aquel que en Él crea y se arrepienta de sus pecados sea salvo, sino de muchas interpretaciones teológicas de las que hoy difiero grandemente. De tal manera que de denominarme "cristiano evangélico", ahora me identifico más como "un cristiano que se reúne en una iglesia evangélica". Parece lo mismo, pero no lo es.

     Todo comenzó hace ya algunos años. Tardé bastante en hacerme con uno, pero en 2006 mi amada esposa me regaló, por fin, un portátil y al año siguiente pusimos en casa conexión a internet.

     Siempre me gustó el tema de la profecía bíblica, tenía cierto conocimiento, y algún libro de escatología aunque, a toro pasado, puedo decir que no era realmente consciente -al menos, no como ahora- de cuan cerca estamos de la venida del Señor. No obstante, recordaba que cuando niño, vi una primera página de un periódico simulado, que hacía referencia al cumplimiento de las profecías bíblicas que están por venir. Una de sus noticias decía algo así:

     "Extra!! extra!!, se construye el tercer templo de Jerusalén!!"

     Con esto en mente, empecé a buscar por la red y lo que encontré me sorprendió enormemente; di con una página especializada en profecía "antesdelfin.com" -aunque no estoy de acuerdo con parte de sus enseñanzas, la recomiendo para iniciarse en el tema-, donde pude comprobar como los judíos de una organización llamada "Monte del Templo", tenían ya preparado todo el material, los instrumentos, vestiduras... para empezar la construcción del tercer templo, en cuanto se diera la tesitura política adecuada, y sabemos que el anticristo se sentará en dicho templo.
 

   
     Seguidamente, empecé a leer estudios y artículos en esta página y otras más como "jesucristo.net" por ejemplo, referidos a escatología, y a estudiar fuertemente por mi cuenta todos los textos proféticos. También mi padre me dejó el libro "el príncipe que ha de venir" -buenísimo-, y poco a poco me fui dando cuenta que desde que de nuevo existe el Estado de Israel, tal como anunciaron los profetas en la antigüedad, los acontecimientos del tiempo del fin se precipitan.



     Al prestar atención a lo que ocurría en Israel, tomé contacto con un periódico israelita "Aurora digital", para estar informado de lo que allí pasaba. Este periódico tiene una sección de blogs, para que los lectores puedan participar haciéndose uno o comentando los de otros internautas. Un cristiano evangélico compartió en uno de esos blogs un comentario sobre Isaías 53 y su relación con el Mesías.

     Enseguida, un rabino ortodoxo -que tenía varios blogs en dicho periódico- empezó a rebatirlo con toda clase de argumentos y, sin saber muy bien como, terminé, yo también, entrando en la discusión. Tanto me impliqué, que terminé haciendo mi propio blog,  para contrarrestar los argumentos de este rabino, y para, de alguna manera, poder predicar el evangelio de nuestro Señor, a los lectores que se acercaran a esta sección.

      Y, tengo que decir, que pese a los ataques de este hombre y sus faltas de respeto hacia nuestra fe, mis debates con él, cambiaron mucho mi forma de ver lo que llamamos Antiguo Testamento, de hecho, yo ya prefiero llamarlo Tanaj, o Escrituras hebreas.

      En un principio este rabino me desconcertó, por su amplio conocimiento bíblico me hacía preguntas que, con la formación que yo tenía hasta ese momento, no sabía contestar, por ejemplo, me preguntó qué profeta dijo lo que se menciona en Mateo 2:23:

       "y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret,  para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno."

     Empecé a buscar, y efectivamente, así tal cual no encontré ningún texto que lo dijera. Miré comentarios; unos decían que en esa época "nazareno" era sinónimo de "despreciado", otros que Mateo se refería a la tradición oral de los profetas, no escrita... pero no fue hasta que encontré un portal de judíos creyentes, judíos mesiánicos que no di con la respuesta.

     La raíz en hebreo de "nazareno" es "netzer" (renuevo) y ese sí es un título del Mesías descrito por los profetas, (Zacarías 3:8, Jeremías 23:5, Isaías 4:2, 53:2). En hebreo no se escriben las vocales, así que cuando Pilato mandó poner en la cruz " Jesús nazareno, rey de los judíos", los que lo veían también podían leer en hebreo "Yeshua, el renuevo, rey de los judíos", ¡me impresionó este descubrimiento!

     Es solo un ejemplo de cómo fui adquiriendo conocimiento, a medida que debatía con este rabino -ya no hablo con él, me dejó por imposible, espero que el Señor le quite "el velo de Moisés" algún día como hizo con Pablo--. Desde 2009 tengo mi propio blog en Aurora, en los que publico artículos de profecía. (http://www.aurora-israel.co.il/blogs/PROFECIA). A veces me han borrado algunos y también han ocultado los comentarios de los internautas, otras no me dejan escribir o acceder a  dicho blog, lo que creo que es señal de que ha hecho "pupa". Espero que algún lector haya podido acercarse al Creador, a partir de alguno de ellos.  En la actualidad no suelo escribir mucho allí, pues siento que el Señor me está dirigiendo a expresarme por este medio en que lo hago ahora.

     Al interesarme por Israel y el judaísmo, empecé a tener contacto con páginas judío-mesiánicas y -siempre cotejando con las Escrituras- a leer y escuchar durante muchas horas a conferenciantes como  Michael Rood o Jim Staley entre otros, y en los últimos tiempos, aprendiendo también mucho, de los estudios de Gonzalo Galán, del ministerio Descubriendo Juntos, con el que espero algún día viajar a Israel.Tengo que decir que, aunque pueda discrepar en algunos puntos de las enseñanzas de estos hermanos, realmente, me abrieron los ojos hacia la raíz hebrea de las Escrituras, de una forma para mí, impresionante.

      Descubrí, mediante estas conferencias y mi propio estudio de las Escrituras, la verdadera fecha del nacimiento del Mesías, también que no murió un viernes, que cumplió con las fiestas proféticas de primavera, que cumplirá las de otoño en su segunda venida... y muchas más enseñanzas que me enriquecieron grandemente.

     En algunas páginas web de congregaciones mesiánicas, escuché hablar de la herencia antisemita, heredada, no solo en la iglesia católica -que es evidente el daño tan tremendo que causó durante siglos a los judíos, a los que persiguió con furor mediante cruzadas e inquisiciones-  sino en las mismas iglesias protestantes. La reforma consiguió sacudirse muchas tradiciones paganas, pero no todas, y me sorprendió negativamente, conocer textos de Lutero en los que éste atacaba duramente a los judíos.




     Así pues, me puse a investigar si era cierto este antisemitismo histórico. Para ello empecé a leer los escritos de los llamados "Padres de la iglesia"; leí la didaché, la carta a los corintios de Clemente de Roma, la historia eclesiástica de Eusebio, y algunos más, incluido la Homilía de la Pascua de Melitón de Sardis, descubierta a mediados del siglo XX.

     Y comprobé que es cierto. Tras las guerras judías y la dispersión del pueblo elegido, el judaísmo estaba proscrito en todo el imperio y los cristianos empezaron, poco a poco, primero a separarse y después, incluso, a realizar ataques contra el pueblo hebreo. (Esto lo explico en los artículos "De Jerusalén a Roma" de este mismo blog).

     Entretanto realizaba este viaje intelectual, tuve inquietud en escribir un libro, un ensayo, sobre profecía, en el que hice un rápido recorrido por las profecías bíblicas desde génesis a apocalipsis, para aportar mi granito de arena, para explicar la exactitud de la Biblia, que ésta se cumplió literalmente al anunciar la primera venida de Cristo y que por tanto, las señales anunciadas en ella que se están cumpliendo en nuestros días, desembocarán en su segunda venida gloriosa.

     Tiempo después, ya que mucha gente se incomoda al escuchar de estos temas, -pues les descuadran sus esquemas en muchos puntos doctrinales-, antes de compartirlos en la congregación local, creí más conveniente escribir en este blog, así quien quiera puede leerlo libremente. Mi único interés es dar a conocer lo mejor que puedo las maravillas de Dios a través del estudio de su Palabra, Palabra, toda ella, que apunta hacia el Mesías.

     Es mucho más interesante e impresionante leer los evangelios y lo que llamamos Nuevo Testamento desde esta perspectiva hebrea. Así puedes ver que la mujer que tenía flujo y tocó al Señor, no lo tocó en la espalda como suele predicarse, sino que alcanzó el borde de su manto, el tzit-tzit, "las alas", porque conocía la profecía de Malaquías de que el Mesías, el Sol de Justicia traería sanidad en ellas (Malaquías 4:2). Puedes ver que el primer día de la semana, el domingo, comienza al atardecer del sábado, así se entiende mejor que el joven se quedara dormido y cayera, al alargarse Pablo en su discurso, no porque éste hubiera estado predicando durante todo el día y toda la noche, sino que se reunieron para "partir el pan" el sábado al anochecer y después Pablo comenzó a predicar. O se entiende que Pedro ofreciera de hacer tres enramadas al contemplar la transfiguración, pues, aunque no sabía lo que decía en su impulsividad, estaba próxima a celebrarse la Fiesta de los Tabernáculos y en su emoción pensó que sería bueno que la celebraran allí... y como estos, muchísimos más ejemplos.




     Yeshúa fue judío y no pretendió ser otra cosa. Hace poco, estaban de moda en USA camisetas, gorras y otras prendas con el slogan "¿qué haría Jesús?" con la buena intención de imitar a nuestro Maestro, en cada paso de nuestra vida. Pero si de verdad nos lo preguntamos, quizás las respuestas nos sorprendieran, porque Él guardaría el sabat no el domingo, participaría activamente en las Fiestas Bíblicas (jamás en ninguna de origen pagano o en honor de algún ídolo), las cuales dan testimonio de Él -esas que para la mayoría de creyentes son cosas de judíos- comería los alimentos que las Escrituras consideran limpios desde tiempos de Noé, no usaría cruces ni crucifijos ni otros símbolos "cristianos", en su lugar seguiría las costumbres con las que su Padre instruyó a su pueblo:  partiría pan sin levadura en pascua, habitaría en cabañas durante la fiesta de los tabernáculos, usaría el manto de oración y muchas cosas más que a la mayoría les descuadrarían.

       En relación a este asunto recomiendo la lectura del artículo "el judaísmo de Pablo" de este mismo blog, para entender, cómo es que Pablo el gran defensor de la gracia, el que condenaba a los que querían circuncidar a los gentiles, participaba activamente en las costumbres de su pueblo, de tal forma que planificaba los viajes en torno a las Fiestas y hacía votos de nazareo.

       Igualmente es muy interesante observar cómo se malinterpretan, en mi opinión, muchos de sus textos, como el que sigue:
    
"Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho." (Tito 3:9)

    Hay hermanos que usan este texto para decir que no hay que perderse en analizar en profundidad los misterios, las profundidades de la Torah, la Ley, los mandamientos que dio Dios a Israel, que ahora lo importante es Cristo. Sin embargo, vemos en  todo el libro de Hebreos, como toda la Torah habla, nos da testimonio y nos dirige expresamente a Él.

     La realidad, es que lo que Pablo critica es la tradición rabínica, la tradición oral de las distintas escuelas de interpretación, las discusiones vanas sobre genealogías y otros temas superificiales, o de poca importancia en relación a las Escrituras, pero jamás el estudio profundo de la Torah, de hecho si se continúa leyendo, vemos como dos de sus colaboradores son:

3:13 "A Zenas INTÉRPRETE DE LA LEY, y a Apolos,( de quien dice Hechos que estaba muy instruido en las Escrituras, lo que para nosotros es el antiguo testamento) encamínales con solicitud, de modo que nada les falte."

      Pablo, entre los hermanos que habían alcanzado madurez, sí profundizaba en la Torah, explicando como dice 1 Corintios 2:7 "Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria".

     En definitiva,quiero decir que me he sentido muy edificado al adquirir este conocimiento, pues me ha acercado más a Cristo y por lo tanto, también lo comparto en estos artículos, para que otros se beneficien, pues es muy bueno observar como el Señor cumplió hasta el último detalle  lo que de Él estaba escrito, y que el tiempo de su regreso está muy cercano. Y al aprender de las raíces hebreas podemos llegar a conocer un poco más a nuestro amado Señor y obtener una mejor comprensión de muchos pasajes de las Escrituras. Si quieres saber más sobre el tema pincha aquí: https://www.youtube.com/watch?v=SqKIfbSVDnA&list=PLv_7ozwtew-NZkRwm9hbu0oTyTjVEUAI7

sábado, 21 de septiembre de 2013

El judaísmo de Pablo



     Una cosa que he observado al estudiar las raíces hebreas de mi fe, es el prejuicio de muchos hermanos, al escuchar de diferentes asuntos relacionados con el judaísmo. ¡¡Cuidado con no judaizarse!! me dicen, a lo que yo les respondo: Efectivamente, hay preceptos que sólo les incumben a ellos, pero ¿no es también peligroso mantener costumbres heredadas del paganismo, en nuestras iglesias?

     Estos prejuicios impiden acercarse a los textos desde una perspectiva hebrea, lo que en algunos casos dificulta nuestra comprensión. Esto es muy evidente, por ejemplo, cuando Pablo habla acerca de la "La Ley". Hay veces que se refiere a la ley oral, por ejemplo en 1 Corintios 14:34 el apóstol dice que la mujer no hable en la congregación... "como también la ley lo dice". No hay ningún mandato en la Torah que prohíba a la mujer hablar en la congregación, es una referencia a la torah oral. Otras veces Pablo habla de la "Ley del pecado", otra de las ley civil y otras, efectivamente de "La Ley de Dios" a la que él procuraba servir en su mente (Romanos 7:25). Es al legalismo, al inútil esfuerzo de intentar ser justificado por las obras, y a las cargas impuestas e inventadas de la ley oral, a lo que Pablo al igual que su Maestro atacaba, no a la Ley santa y a los mandamientos buenos del Eterno. (Romanos 7:12)

      

     Y es que, según dicen nuestros hermanos mesiánicos, cualquier judío que se acerque sin prejuicios al Nuevo Testamento, entenderá que es precisamente, eso, un libro judío. Nuestro Señor, los apóstoles y los primeros cristianos fueron judíos.

    Yeshúa observó desde su niñez las leyes de su pueblo, llevaba los vestidos reglamentarios, asistía a los servicios de la sinagoga cada sábado y se refería a la Ley como la expresión de la voluntad de Dios, tanto para sí mismo como para los demás.

    En su época, el judaísmo había desarrollado tantas normas en aplicación de la Ley que hacían de ella una carga muy pesada, imposible de llevar para el pueblo. El vino para explicar el verdadero sentido de la Ley, para magnificarla y ampliarla como dijo el profeta Isaías 42:21 "El Señor se complació por amor de su justicia en magnificar la Ley y engrandecerla.". Así en el sermon del monte, desarrolló los mandamientos con ejemplos como este:-Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio”. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón-. El explicó que el cumplir la Ley es más una actitud del corazón que una simple realización de ritos externos.

      Entendiendo esto, es que podemos comprender la aparente contradicción que vemos en Pablo, el gran defensor de la gracia, que condenaba firmemente que se quisiera obligar a los gentiles a circuncidarse y que sin embargo, participaba activamente en las fiestas (Hechos 20:16) y costumbres de su pueblo.

    ¿Por qué Pablo actuaba así? pues porque en el Nuevo Testamento encontramos dos "denominaciones", las únicas bíblicamente defendibles, según mi opinión. Los creyentes judíos, que participaban en los pactos establecidos para su pueblo en la Torah, y los creyentes gentiles que estaban exentos de ellos.

     Aún hoy día si un gentil se acerca a una sinagoga, el rabino le dirá que no necesita convertirse al judaísmo para acercarse al Creador, le dirá que basta con que siga las "siete leyes de Noé", que son unas normas básicas de comportamiento.

     En el siglo primero, estas leyes eran cuatro, las que los hermanos judíos del concilio de Jerusalén, impusieron a los hermanos gentiles, y que son básicamente, los preceptos que venían establecidos en la Torah, para los extranjeros que residían con el pueblo de Israel (Levítico 17-18).

     Es incierto que Pablo quisiera abolir la Torah, o que fuera en contra de las tradiciones y fiestas de su pueblo. Tal es así que hacía votos de nazareo, como vemos en Hechos 18:18:

     "Y Pablo, después de quedarse muchos días más, se despidió de los hermanos y se embarcó hacia Siria, y con él iban Priscila y Aquila. Y en Cencrea se hizo cortar el cabello, porque tenía hecho un voto".

     El cortarse el pelo marcaba el final del voto de nazareo. Como viene recogido en Números cap. 6, el objetivo de este voto era dedicarse de una forma especial al Eterno. El nazareo se abstenía de vino y todo derivado de la vid, no pasaba navaja por su cabeza y tenía prohibido acercarse a persona muerta. Al final de su voto, tras cortarse el pelo, debía ofrecer una ofrenda al Creador, que viene regulada en los vers. 14 y 15 de dicho capítulo.


      Al igual que Pablo los primeros cristianos, que eran judíos, cumplían con sus obligaciones en el Templo, como se puede observar en el cap. 21 de Hechos vers. 18-26:

     "Y al día siguiente Pablo fue con nosotros a ver a Jacobo, y todos los ancianos estaban presentes. Y después de saludarlos, comenzó a referirles una por una las cosas que Dios había hecho entre los gentiles mediante su ministerio.

    Y ellos cuando lo oyeron glorificaban a Dios y le dijeron: Hermano, ya ves cuántos miles hay entre los judíos que han creído, y todos son celosos de la ley;   y se les ha contado que enseñas a todos los judíos entre los gentiles que se aparten de Moisés, diciéndoles que no circunciden a sus hijos ni observen las tradiciones.

     Entonces ¿qué es lo que se debe hacer? Porque sin duda la multitud se reunirá pues oirán que has venido. Por tanto, haz esto que te decimos: Tenemos cuatro hombres que han hecho un voto; tómalos y purifícate junto con ellos, y paga sus gastos para que se rasuren la cabeza; y todos sabrán que no hay nada cierto en lo que se les ha dicho acerca de ti, sino que tú también vives ordenadamente, acatando la Ley. 

     Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito, habiendo decidido que deben abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado y de fornicación.Entonces Pablo tomó consigo a los hombres, y al día siguiente, purificándose junto con ellos, fue al Templo, notificando de la terminación de los días de purificación, hasta que el sacrificio se ofreciera por cada uno de ellos."
     
      Entonces, ¿cuál era la diferencia entre los judíos que creían en Yeshua y los que nó?, pues que mientras los primeros seguían los preceptos con gratitud, como una consecuencia de la fe y la justificación que habían recibido mediante el sacrificio perfecto de Cristo, los segundos pretendían justificarse ante el Eterno intentando cumplir toda la Ley, lo cual es imposible para cualquier ser humano. Por eso cuando Yeshua pronunció la famosa frase " el que esté libre de pecado tire la primera piedra", todos, empezando por los más mayores desistieron de apedrear a la mujer, acusados por su conciencia.

     Pablo estimaba profundamente a su pueblo, como vemos en estos versículos de Romanos 3:1,2 y 31

      "¿Cuál es entonces, la ventaja del judío? ¿O cuál el beneficio de la circuncisión? Grande, en todo sentido. En primer lugar a ellos les han sido confiados los oráculos de Dios...¿Anulamos entonces la ley por medio de la fe? ¡De ningún modo! Al contrario, confirmamos la ley." 

     Jesús no vino a anular la Torah, Él vino a cumplir lo que en ella y en los profetas se decía acerca de Él y a desarrollar el Nuevo Pacto del que habló el profeta Jeremías. Los mandamientos de Dios inundan todo el Nuevo Testamento, pues como dice Apocalipsis 14:12 "Aquí está la perseverancia de los santos que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús".

     Efectivamente, hay grupos que sin ser judíos mandan a sus hijos a circuncidarse, consideran una obligación aprender hebreo, guardan las costumbres judías e incluso se visten como ellos. Estas personas no han entendido lo que hemos comentado en los párrafos de arriba, que hay pactos que únicamente les atañen a ellos. Pero, si tenemos de antemano un prejuicio de todo lo que suene a hebreo, nos perderemos muchísimos y preciosos conocimientos, como los que se desprenden del estudio de las Fiestas, ausente en nuestras iglesias.


     Por otro lado, ¿por qué juzgamos a un hermano que quiera celebrar, por ejemplo, la fiesta de los tabernáculos, que además es la fecha en la que nació el Mesías y nos parece bien, en cambio, celebrar la navidad el 25 de diciembre, día en el que se adoraba a las falsas deidades en la antigüedad? que el Señor nos de la sabiduría y el equilibrio necesarios, para juzgar correctamente todos estos asuntos.