domingo, 26 de octubre de 2014

EL ORIGEN DE LAS DESVIACIONES. PARTE II



     Tenemos la misma fe que la iglesia primera, la de Jerusalén, y eso es lo importante, que el conocimiento de la gracia de Dios para con nosotros a través de su Hijo, nos ha llegado, convencido, y en la obra salvadora de Yeshúa, encontramos redención para nuestros pecados.
                                                         

     Pero, en cuanto a las formas, nos diferenciamos bastante de ella, pues, los primeros discípulos no celebraban eventos o celebraciones como la navidad, por ejemplo, ni ninguna festividad pagana, ellos guardaban sukot, shavuot, pascua... las fiestas bíblicas. Circuncidaban a sus hijos, guardaban el sábado, e incluso -por raro que parezca- hacían votos y ofrecían sacrificios -no por los pecados, sino de una forma ceremonial- en el templo a la terminación de estos (Hechos 21). Y esto fue una práctica de la asamblea en Jerusalén, hasta la destrucción de ésta y el templo en el año 70.

                                                        


     Sesenta años después, el emperador romano Adriano, como amante que era de la cultura griega, intentó de una vez por todas, acabar con la religión y cultura de los judíos, a los que consideraba alejados de la filosofía y costumbres griegas. En este tiempo, se produjo la segunda - y última- gran rebelión judía contra los romanos. Rebelión encabezada por Bar Kojbá que fue declarado mesías por el rabí Akiva, quien presidía el sanedrín.

     Tras unos años de victoria judía, al final la rebelión fue aplastada, en el año 135 d.C., 580.000 judíos fueron masacrados. Los que sobrevivieron fueron esparcidos por los cuatro confines del mundo conocido y la tierra de Israel fue nombrada con el nombre de "Palestina" en honor a los ancestrales enemigos de Israel, los filisteos. Jerusalén fue reconstruida con el nombre de Aelia Capitolina, y en el sitio donde una vez fue levantado el Templo, se estableció un centro de adoración pagana.

     El sabat, las fiestas bíblicas, fueron prohibidas, así como la circuncisión y el estudio de la Torah, y los judíos eran proscritos por todos los lugares. Es en este contexto, cuando la separación de la asamblea gentil, que ya había comenzado tímidamente con Ignacio y otros, como comentamos, comienza a hacerse más visible, pues los cristianos gentiles quieren diferenciarse de manera clara del judaísmo. Así, encontramos dos autores, que tienen escritos magníficos y fueron grandes predicadores, llevando las buenas noticias a muchos, pero que en este asunto, empezaron a despreciar la herencia hebrea. Puesto que ya no existía Israel, ahora, el Israel de Dios era sólo la iglesia, pensaban.

      Además se empezó a acusar a los judíos de deicidas, olvidando que, si bien Israel sufrió terribles consecuencias por no reconocer el tiempo de su visitación, cuando crucificaron al Señor por medio de los romanos, la muerte del Mesías no fue "un accidente" o "un asesinato evitable", puesto que Él fue quien se entregó a sí mismo no sólo por su pueblo, sino por toda la humanidad. Fue por nuestros pecados que El murió (1 Corintios 15).

                                                   

     Uno de estos escritores fue Melitón de Sardis, quien murió alrededor del 180 d. C. De él se conoce el primer canon "cristiano" apareciendo ya la distinción entre "Antiguo" y "Nuevo" Testamento, siendo el caso que ni Yeshua ni los apóstoles nunca habrían llamado "antigua" a las Escrituras Hebreas. Os paso algunos fragmentos de sus escritos:
    

 "Es decir, el pueblo (judío) tenía un valor antes de que se estableciera la Iglesia,

y la ley era maravillosa antes de que resplandeciera la luz del Evangelio.
Pero cuando surgió la Iglesia y se presentó el Evangelio,
se hizo vano lo que era figura, y su fuerza pasó a la realidad;
la ley llegó a su cumplimiento, y traspasó su fuerza al Evangelio.
El pueblo (de Israel) perdió su razón de ser, así que se estableció la Iglesia,
la figura fue abolida, así que apareció el Señor. Lo que antes era valioso, ha quedado ahora sin valor,
pues se ha manifestado lo que realmente era valioso por naturaleza."



" ¿Por qué, Israel, has cometido esta nueva iniquidad?

Has deshonrado al que te había honrado,
has despreciado al que te había estimado,
has negado al que te había confesado,
has rechazado al que te había llamado.
has matado al que te había dado la vida.
¿Qué has hecho, Israel?..."



"Oh Israel criminal, ¿por qué has cometido esta inaudita injusticia,

arrojando a tu Señor a sufrimientos sin nombre,
al que es tu amo,
al que te modeló,
al que te creó,
al que te honró,
al que te llamó Israel?"




     Efectivamente, los líderes del pueblo elegido provocaron todo eso, e Israel pagó las consecuencias de su rebeldía. Pero nosotros no somos mejores, todos somos transgresores de la Ley de Dios, y por todos tuvo que morir el Mesías. Todos fuimos "los criminales". Por otro lado, al conferir un valor simbólico al llamado Antiguo Testamento, se empezó a no prestar atención al hecho de que Dios seguiría tratando con Israel, no tomándose en consideración las profecías que anunciaban la futura restauración de ésta.



     A la vez que sucedía este principio de teología del reemplazo, la filosofía griega comenzaba a influir en las doctrinas cristianas. Justino mártir, quien fue contemporáneo del emperador Adriano, y de su sucesor Antonino Pío, fue uno de los primeros que intentó fusionar características de ambas creencias, quería aprovechar lo que él consideraba honorable, de los grandes filósofos, historiadores y poetas antiguos, llegando a decir en uno de sus escritos que todo cuanto de bueno fue dicho por ellos, les pertenecía a los cristianos.

     Justino fue un gran defensor de la fe cristiana, y al haberse dedicado desde joven a la filosofía, montó una especie de escuela filosófico-religiosa en Roma, donde presentaba al cristianismo integrado en un plan universal de salvación, del que antes habían formado parte el judaísmo, por un lado, y los grandes filósofos, por otro, siendo el cristianismo la culminación de ese plan.

     Justino, en sus escrtios, da detalladas descripciones de como eran las reuniones de las asambleas gentiles, bien entrado el siglo II:

      " Celebramos esta reunión general el día del sol, por ser el primero, en que Dios, transformando las tinieblas y la materia, hizo el mundo; y también porque es el día en que Jesucristo, Nuestro Salvador, resucitó de entre los muertos; pues hay que saber que le entregaron en el día anterior al de Saturno [sábado], y en el siguiente—que es el día del sol—, apareciéndose a sus Apóstoles y discípulos, nos enseñó esta misma doctrina que exponemos a vuestro examen."



     En este texto, por ejemplo, ya observamos como no se habla de los días según el calendario bíblico (primer día de la semana, sabat... recordemos que Adriano intentó borrar la cultura judía), sino que se utiliza el pagano: "día del sol", "saturno" y también se desprende del texto un desconocimiento de los sabats, que se sucedieron en la última semana del Señor, tema que tratamos en otra entrada.

      Para Justino, la observancia del sábado fue un precepto mosaico transitorio, impuesto a los judíos "para marcarlos para el castigo que tanto merecen por sus infidelidades". Estos hombres sentaron las bases para la sustitución del día de reposo, del sábado por el domingo, utilizando varios argumentos, como este último que hemos mencionado, pero sin fundamento bíblico alguno. Más adelante la iglesia romana se otorgaría a sí misma el poder para cambiar el cuarto mandamiento.





    En el siguiente párrafo, encontramos un ejemplo del sincretismo entre filosofía y cristianismo, propugnado por Justino, utilizando para ello el concepto de "Logos", muy estudiado en la época:



     " Nosotros hemos aprendido que Cristo es el primogénito de Dios, el cual, como ya hemos indicado, es el Logos, del cual todo el género humano ha participado. Y así, todos los que han vivido conforme al Logos son cristianos, aun cuando fueran tenidos como ateos, como sucedió con Sócrates, Heráclito y otros semejantes entre los griegos, y entre los bárbaros con Abraham, Azarias, Misael, Elías y otros muchos... De esta suerte, los que en épocas anteriores vivieron sin razón, fueron malvados y enemigos de Cristo, y asesinaron a los que vivían según la razón. Por el contrario, los que han vivido y siguen vi- viendo según la razón son cristianos, viviendo sin miedo y en paz."



     En mi opinión, fue el abandono de las raíces hebreas, lo que facilitó el progresivo sincretismo -caldo de cultivo para las desviaciones del mensaje bíblico-, ya no sólo con la filosofía, sino con las distintas creencias religiosas del imperio. En estos artículos hemos mencionado el principio de las desviaciones, es un tema mucho más amplio, pues fueron muchos los padres de la iglesia que fueron agrandando esta brecha entre las raíces hebreas de nuestra fe y las nuevas doctrinas "cristianas". Estas fueron progresivamente aumentando, dando lugar al tremendo desvarío que habita en la iglesia católica.

     Salvo en estos aspectos, la doctrina general de los "padres de la iglesia" era bastante cercana a los evangelios, no existía el papado, ni las indulgencias, ni idolatría...y no quiero minimizar el tremendo esfuerzo que hicieron para predicar las buenas nuevas, muchas veces a costa de sus propias vidas. Pienso que la reforma, se sacudió bastante paganismo de encima, heredado de la iglesia romana, y procuró un regreso, a esta época temprana de la iglesia gentil que hemos analizado. 

    Y es ahora, cuando de nuevo existe el estado de Israel -lo que ha supuesto un duro golpe para la teología del reemplazo-, en el tiempo de la restauración de todas las cosas, que muchos intentamos mirar más allá, al tiempo del segundo capítulo de la Biblia, al tiempo del calendario bíblico, al de las raíces hebreas de nuestra fe.

lunes, 13 de octubre de 2014

EL ORIGEN DE LAS DESVIACIONES. PARTE I



         No lo puedo evitar, me gusta analizar el por qué de las cosas, me gusta preguntarme por qué creo lo que creo, así a lo largo de estos años me han venido a la mente diferentes cuestiones, relativas a mi fe, que he ido tratando en diferentes entradas, como: ¿Cuando surgió la teología dominante en las iglesias evangélicas? ¿quién estableció las tradiciones que hoy guardamos? ¿por qué llamamos Antiguo Testamento a las Escrituras hebreas? ¿quién estableció el cambio del sábado al domingo? ¿quién modificó la sencilla organización de la iglesia primitiva? ¿a qué es debido que un gran grupo de iglesias no reconozcan al nuevo estado de Israel denominándose antisionistas? ¿existe el antisemitismo dentro del cristianismo? Si eres tradicional, si te inquieta que te cambien los esquemas, si para ti es un problema, te sugiero que no sigas leyendo, pues vamos a investigar el origen de muchas de las desviaciones que perduran, todavía hoy, en muchas iglesias cristianas.


     Y tras estudiar, he obtenido respuestas a estas preguntas: Sí, desde muy temprano en la historia del cristianismo, ha ido creciendo un antisemitismo dentro de las congregaciones cristianas. Se ha considerado, que las bendiciones prometidas a Israel han pasado a la iglesia, mientras que la primera ha quedado sumida en las maldiciones, consecuencia de su desobediencia. Por lo tanto, se ha estimado que la Escritura antes de Cristo, es algo "Antiguo", que puede servirnos de guía en muchos asuntos, siempre a modo de ejemplo, pero que ahora es el Nuevo Testamento, el que únicamente tiene las instrucciones claras para relacionarnos con Dios. Se ha despojado al Mesías de su identidad judía y se lo ha representado como un Cristo gentil, creador de una nueva religión opuesta al judaísmo y por lo tanto, se han desechado las fiestas bíblicas, y aún más grave, se ha cambiado el cuarto mandamiento relativo al sabath, y se han instituido fiestas y costumbres, que en su origen eran paganas, pero que han sido adaptadas, para ser aceptadas por la moral cristiana.

     Y todo lo anterior, empezó muy pronto, a finales del siglo I y principios del II, apenas 50 años después de las cartas de Pablo, una vez que Jerusalén ya había sido destruida y la iglesia judeocristiana fue dispersada. Es lo que se conoce con el nombre de "TEOLOGÍA DEL REEMPLAZO", una de las más graves herejías, en mi opinión, que ha sufrido y sufre la sana doctrina bíblica. Tal es así, que distintos perseguidores, inquisidores y nazis, han hecho referencia a ella, para justificar el asesinato de miles de judíos a lo largo de la historia.

     Como he mencionado en otras entradas, en un principio, los apóstoles y los primeros miles de discípulos, siguieron viviendo su judaísmo, en la nueva fe del Mesías, Yeshúa. Pues, aunque muchos definen "cristianismo", como una religión fundada en el siglo I por Jesús de Nazaret, la realidad es que Él  fue un judío observante durante toda su vida.

     De esta manera, los doce y los primeros creyentes, asistían los sábados a los servicios de la sinagoga, -por supuesto consideraban al sabath como el día de reposo (Hechos 15:21)- donde daban testimonio de su fe. También seguían adorando a su Dios en el templo (Hechos 2:46), además de lo cual se reunían, el primer día de la semana y cada vez que tenían ocasión. Eran de gran testimonio entre su pueblo y miles aceptaron la nueva fe (Hechos 2:47).



      Ellos esperaban un regreso inminente del Mesías, y se sorprendieron cuando rápidamente, muchos gentiles, temerosos de Dios, al escuchar a los discípulos en las sinagogas, y ver el fuego que desprendían sus corazones aceptaban y creían en el Nazareno.

     En el siglo I, muchos gentiles se habían acercado al judaísmo, pues había judíos en la dispersión, en muchos lugares, y su ética, moral y normas de conducta llamaban la atención de bastantes personas. Algunos que se convertían al judaísmo, eran llamados "prosélitos", tal es el caso, por ejemplo de Nicolás de Antioquía que fue uno de los siete diáconos elegidos en Hechos cap. 6. Para formar parte de pleno derecho del pueblo judío, eran circuncidados y debían presentar un sacrificio en el templo.

      La mayoría, no aceptaba el tema de la circuncisión y entonces se limitaba a asistir a la sinagoga y a participar de alguna de las fiestas y costumbres judías, estos eran llamados "temerosos de Dios". En las Escrituras vemos varios ejemplos de ellos: el centurión que rogó al Señor por su siervo, en Lucas 7, quien era muy apreciado por su amor a la comunidad y que no se consideró digno de que el Maestro pasara bajo su techo, por lo que recibió el reconocimiento de Éste. Y Cornelio, en Hechos 10, que se convirtió con toda su casa.


      Estos "temerosos de Dios", que asistían regularmente a las sinagogas, se llenaron de gozo al escuchar las buenas noticias del evangelio, pues, hasta el momento, permanecían "en segunda fila", como hemos comentado, practicaban alguna costumbre judía, pero no eran circuncidados ni seguían todas las tradiciones hebreas. Ahora estaban contentos, pues el Mesías había roto esta separación que ellos percibían. Ante esta situación apareció un conflicto, puesto que algunos judíos creyentes, querían imponer las prácticas del judaísmo a los nuevos creyentes gentiles.

         Y es que, hasta entonces, los que creían en el Mesías, los nazarenos,  estaban encuadrados dentro del judaísmo, como si se trataran de un grupo más, como lo eran los fariseos o los saduceos. Así Saulo de Tarso, por ejemplo, no perseguía a "cristianos", propiamente dichos, pues el iba a las sinagogas con cartas de los sacerdotes, en busca de estos judíos cuya nueva doctrina no era del agrado de la élite religiosa. Y así llegaba hasta Damasco y otras ciudades, castigando a los nazarenos que encontraba en las sinagogas. Y después, habiendo él ya creído, también recibió castigos propios de la ley "judía", como los cuarenta azotes menos uno, que se menciona en Hechos.

      Lo que ocurrió fue que, tras la persecución que siguió a la muerte de Esteban, los creyentes en el Mesías que tuvieron que huir, llegaban a las sinagogas de las ciudades compartiendo el evangelio y muchos de los temerosos de Dios que escuchaban aceptaron al Mesías, ellos fueron el puente natural entre la predicación primaria a los judíos y la posterior a los gentiles, de los que Pablo fue hecho apóstol.

      Cuando ocurrió el conflicto mencionado arriba, en el que algunos judíos creyentes quisieron imponer la circuncisión y otras prácticas a los creyentes gentiles, tuvo lugar el concilio de Jerusalén, relatado en Hechos capítulo 15. Ahí se estableció que no se debía de molestar a los creyentes gentiles con preceptos que sólo incumbían a los judíos, sino, solamente se les recomendó unas normas de conducta, que básicamente, eran la que venían reflejadas en levítico para los extranjeros residentes entre el pueblo de Israel.

      Así pues, era la iglesia en Jerusalén, la que guiaba a las asambleas gentiles, lo cual concuerda con lo dicho por el apóstol Pablo en Romanos 11 en el ejemplo del injerto (asamblea gentil) en el olivo (Israel).


    Pero, esta situación ideal, cambió después de la dispersión de la asamblea judeo-cristiana. Tras las revueltas, los judíos estaban mal vistos en todo el imperio y, poco a poco, las asambleas gentiles fueron separándose de la herencia hebrea que habían recibido.

     Este proceso de separación se ve claramente en los escritos de los llamados "padres de la iglesia". Así, la didaché, que se cree fue escrita en Siria alrededor del año 70 de nuestra era, muestra a una congregación aún bajo la influencia de la liturgia judía, pero que ya intenta no coincidir en los días de ayuno con los judíos. En cuanto a la organización, mantenían la establecida en el Nuevo Testamento, pues se menciona a "ancianos" y diáconos en plural, y se da instrucciones para reconocer a los falsos profetas.

     Después, Clemente de Roma allá por el año 95, escribe una carta a la iglesia de Corinto, exhortando a los hermanos, para que no tuvieran celos ni disensiones entre ellos. Algunos creen que Clemente podría ser de ascendencia judía, por el amplio conocimiento del llamado Antiguo Testamento, que usa en dicha carta, y que este fue un primer intento de dar cierta preeminencia a la iglesia de Roma. En cuanto a la organización de la asamblea en Corinto, aún se habla de obispos en plural.



     Fue en el 110 d.C. cuando Ignacio de Antioquía, instituyó (al menos es el primero que lo recomienda) lo que es llamado el obispado monárquico. Ya encontramos un sólo obispo, que es apoyado por una nueva categoría intermedia "los presbíteros", y por los diáconos. El obispo, según la teología de Ignacio debía dar la autorización para todas las actuaciones de la asamblea, y sin él no se podían celebrar bautismos o celebrar la Santa Cena, es interesante observar como comportamientos así han llegado hasta nuestros días, en los que es el pastor quien elige quien puede presidir, bautizar o autorizar cualquier actividad en la iglesia. Ignacio fue el primero en rechazar que los cristianos tuvieran que guardar o reconocer al sabat, como el día de reposo, no pudiendo para ello utilizar ningún apoyo bíblico, sino solo señalando que era mejor celebrar el día de la resurrección. (Recomiendo este enlace, para  más información: https://www.youtube.com/watch?v=SqKIfbSVDnA

Continúa parte II

sábado, 12 de julio de 2014

EL MISTERIO DE LA NOVILLA ROJA




      
     El asunto que nos ocupa viene reflejado en el libro de Números, en su capítulo 19, cuya lectura recomiendo para una correcta comprensión de este artículo. El texto relata una ceremonia de purificación, -hacia todo aquel que hubiese estado en contacto con algún cadáver, ya fuera por guerra u otro motivo- para poder acceder al Tabernáculo de reunión, y años más tarde, al Templo. Se debía sacrificar una novilla roja, sin defecto alguno. Después se quemaría al animal y se recogerían sus cenizas, que mezcladas con agua servirían para purificar a las personas. Sin embargo, el sacerdote que dirigía el ritual para hacer puros a los demás, quedaría impuro.  ¿Por qué el que purificaba quedaba impuro?


       Los sabios judíos clasifican los 613 mandamientos de la Torah, en tres categorías:

       -Mandamientos de sentido común. Por ejemplo "no matarás", la gran mayoría de culturas tienen de una u otra forma esta ley, por "sentido común".
      -Mandamientos de conmemoración. Un modelo de este mandamiento sería la celebración de la pascua, en conmemoración de la salida de Egipto.
      -Mandamientos no comprensibles, llamados Jokin. El sacrificio de la vaca roja para purificación, es uno de estos mandamientos, de hecho, es el más misterioso de todos ellos. Cuentan que Salomón, el sabio rey, podía dar una explicación a cada mandamiento por más difícil que fuera ésta, menos para el mandamiento que vamos a analizar.

     En el texto Dios ordena un estatuto, "el estatuto de la Torah" (vers 2), es decir, si hubiera que escoger un sólo estatuto en representación de toda la Ley, los sabios judíos creen que sería éste y sin embargo no lo entienden.

     La realidad es que la novilla roja apuntaba, dirigía, hacia el Mesías. Por eso, estos grandes entendidos no lo comprenden aún hoy día, porque no reconocieron su venida. Pero nosotros, los que hemos creído que Él es el enviado de la Gloria, tenemos la dirección del Espíritu Santo, quien puede guiarnos para entender, dentro de nuestras limitaciones, un poco de la profundidad de este asunto, pues la Ley, los profetas y los Salmos están llenos de referencias a nuestro Señor, como Él dijo en Lucas 24:44-47.

      Pablo, fue un gran erudito de la Torah, instruido a los pies de Gamaliel. El conocía todas estas conexiones, entre los mandamientos allí expuestos y la obra del Mesías. El libro de Hebreos es un ejemplo de lo que digo, a los hermanos que habían alcanzado madurez, les explicaba estas cosas. El asunto de la vaca roja, también es mencionado por el apóstol en Hebreos 9:13-14.

      Así pues, vamos a ver, versículo a versículo, como el Señor se identificó con el sacrificio de la novilla alazana.

      Dice el versículo 2 que tenía que ser roja, sin defecto. El rojo simboliza a la impureza, al pecado en las Escrituras, sin embargo el animal era sin defecto, es decir la novilla simbolizaba al pecado, pero ella era pura. De la misma forma Yeshúa llevó sobre Él nuestro pecado. Según las investigaciones, debido a la corona de espinas y al cruel maltrato sometido por los romanos, el Maestro quedó totalmente "rojo", lleno de sangre -los que hayáis visto "La Pasión", os podéis hacer una idea de lo que digo-, pero a la vez, no ha existido un ser más puro sobre la faz de la tierra.

     También dice el versículo que la novilla no debía llevar yugo y Mateo 27:32 narra lo siguiente: "Y cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene llamado Simón, al cual obligaron a que llevara la cruz."

      El versículo 3, dice que la novilla sería sacada fuera del campamento, para ser degollada en presencia del sacerdote. Según la tradición judía, una vez construido el Templo, los judíos hacían un puente provisional, desde éste hasta el monte de los olivos. Su finalidad era que la vaca no pisara tierra, pues había y hay muchas tumbas en esa zona y podría quedar impura.

      Y en este punto quisiera hacer una reflexión acerca del lugar donde fue crucificado nuestro Señor. Se suele situar, tradicionalmente, en el sitio que eligió la madre del emperador Constantino, Elena, allá por el siglo IV de nuestra era. Tiempo después, en 1885 Charles Gordon, indicó como el sitio más probable, una formación rocosa con forma de calavera, cerca de la puerta de Damasco. Yo pienso que es más lógico pensar, viendo cómo el Señor siguió el ejemplo de la novilla, que fuera crucificado en algún punto del Monte de los Olivos - no se trata de un sólo monte, sino de varias formaciones montañosas unidas-. Esto concordaría con lo que dice Hebreos 13:12 "Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta". Esta expresión "fuera de la puerta", parece indicar que lo situaron frente a la entrada del Templo, al Este, en el Monte de los Olivos. Esto es sólo una opinión personal, pero el siguiente versículo me anima a seguir pensando en ello.

        Versículo 4:  "Entonces el sacerdote Eleazar tomará con su dedo de la sangre, y rociará un poco de sangre hacia el frente de la tienda de reunión, siete veces."

        Frente al tabernáculo el sacerdote rociaba siete veces, ¿por qué siete? Según eruditos judíos, lo hacía una vez por cada uno de los milenios que están establecidos para el hombre en la tierra, implorando así la purificación del Eterno en todo tiempo. Otros dicen que hacía referencia a cada uno de los días de la creación. De la misma forma fueron siete -las siete palabras- las veces que Yeshúa habló estando en la cruz.

       Los versículos 5 y 6, explican cómo la novilla era quemada, usando para ello tres elementos que también nos dirigen hacia el relato evangélico. "Madera de cedro, hisopo y escarlata". La madera de la cruz se cree, era de cedro. Hisopo usaron para dar de beber vinagre, al Maestro. Y escarlata era el color de la túnica que los soldados romanos colocaron sobre Jesús. Realmente es impresionante como cuadra todo. Igualmente, es interesante indicar que estos elementos en combustión, producían un humo rojizo, todo apuntaba a esa sangre que sería derramada por el Salvador.

      Los versículos siete y ocho nos dicen que tanto el sacerdote, como la persona que quemaba a la novilla, quedaban impuros hasta el anochecer. Es decir los que realizaban el sacrificio para purificar a los demás quedaban impuros. Yeshúa llevó sobre Él nuestra impiedad e impureza, para hacernos limpios a todos los que hemos creído en su obra redentora y hemos aceptado que El es el enviado de la Gloria.

     El nueve: "Entonces un hombre que esté limpio juntará las cenizas de la novilla y las depositará fuera del campamento en un lugar limpio, y la congregación de los hijos de Israel las guardará para el agua para la impureza; es agua para purificar del pecado."

     También aquí encontramos coincidencias, pues dice el evangelio que José de Arimatea era un hombre justo -limpio- y él fue el encargado de trasladar el cuerpo de Yeshúa a un sepulcro "limpio", nuevo, de su propiedad. Igualmente, según la tradición judía, el agua con el que se rociaba las cenizas, debía proceder de de un manantial  o fuente de "aguas vivas", esto nos lleva a pensar en Juan 7:37-38 "Y en el último día, el gran día de la fiesta, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz, diciendo: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: "De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva."

    Versículos 11 y 12: "El que toque el cadáver de una persona quedará inmundo por siete días. Y aquél se purificará a sí mismo de su inmundicia con el agua al tercer día y al séptimo día, y entonces quedará limpio; pero si no se purifica a sí mismo al tercer día y al séptimo día, no quedará limpio."

     Quién no acepte ni crea en la resurrección de nuestro Señor "al tercer día", no podrá entrar en su reposo, cuando Él venga por segunda vez en el "séptimo" milenio.

     Para finalizar el versículo trece indicaba que aquella persona que habiendo tocado un cadáver, no se purificaba, estaría excluida del tabernáculo y sería cortada de Israel.  La muerte es el símbolo, la culminación del pecado. Éste nos hace inmundos y sólo con el agua viva del Señor es que podemos purificarnos para ir al Padre. Los tesoros de la Palabra son inagotables y es impactante y maravilloso observar todas estas conexiones en las Escrituras que nos llevan a conocer mejor la grandiosa obra redentora de Yeshúa.

    Antes de despedirme, quiero decir también que el asunto de la vaca roja, llega hasta nuestros días. Judíos ortodoxos dicen que han sido halladas nueve vacas rojas a lo largo de toda la historia de Israel, y ellos esperan que la décima aparezca en tiempos de la venida del Mesías (en su gran mayoría los judíos siguen sin reconocer a Yeshúa). En épocas recientes varias terneras han sido candidatas a ser esta décima vaca, pero han sido descartadas, y en la actualidad, de nuevo, se cree que pueda haber nacido una nueva novilla alazana en Israel. Sea como fuere, pienso que, en pocos años, escucharemos en las noticias hablar de este tema, pues necesitan de ella y su ritual de purificación, para poder comenzar a construir el tercer templo. Saludos.

martes, 1 de abril de 2014

Semana Santa. Supera la tradición.





     Supera la tradición, la verdad es mucho más interesante, Yeshúa no murió un viernes, ni estuvo apenas un día y medio en el sepulcro. El cumplió exactamente con lo que dijo " Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches."

      No es mi intención polemizar con este artículo, ni decir que no se nos ha explicado bien la importancia de la muerte y resurrección de nuestro Señor, ni mucho menos, pues desde hace siglos los hombres de Dios nos han guiado a entender la obra salvadora de Jesús. Mi propósito es solamente comprender un poco más el alcance, la grandiosidad y la exactitud en que se sucedieron los acontecimientos, en la semana más importante que ha vivido esta tierra, ahora que de nuevo hay hermanos judíos que nos pueden instruir en este tema.


    Para ello, es preciso que estudiemos el principio del libro. Al igual que en otros muchos asuntos, si no leemos el Tanaj, -lo que llamamos Antiguo Testamento aunque ni el Señor ni los apóstoles se hubieran referido nunca a las Escrituras de esa forma-, no podremos conocer en profundidad cada paso que el Mesías dio, en esos días tan tremendos.

     Y es que, a partir de que se dotó a la iglesia carácter oficial, en tiempos del emperador Constantino, y ya desde antes, el rechazo a todo lo que tuviera que ver con el judaísmo, privó a los cristianos de conocer hasta que punto el Señor siguió, paso por paso, lo dicho por los profetas, en este asunto.

    Porque Yeshúa cumplió al pie de la letra, no solo dónde y de quién nacería, o que haría milagros y no sería reconocido por su pueblo. Sino que también dio cumplimiento a las Fiestas Bíblicas de primavera (Levítico 23),entre las que se encuentra la pascua, y a la profecía implícita en ellas. Fiestas que pasamos a analizar.


     Dice el evangelio, que cuando Juan el bautista vio a Jesús dijo: "He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (Juan 1:29) e Isaías,700 años antes, dijo acerca de Él "...como cordero fue llevado al matadero" (cap 53:7). Y ahora vamos a estudiar como Yeshúa se identificó plenamente con el cordero pascual, cuya sangre untada en los dinteles de las puertas libró a los israelitas del ángel destructor que eliminó a todos los primogénitos de los egipcios. Es muy interesante observar como el Señor siguió paso por paso, todo lo concerniente al cordero que era sacrificado en esta Fiesta de Pesaj (pascua).

      Para ver esto, vamos a ir leyendo Éxodo cap. 12, donde viene recogida la institución de la pascua, y lo iremos comparando con los relatos de los evangelios y con lo que los sacerdotes hacían en cada momento.

      Dicen los vers. 2 y 3 "Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para vosotros. Habla a toda la congregación de Israel, diciendo: " El día diez de este mes cada uno tomará para sí un cordero, según sus casas paternas, un cordero para cada casa."

     El vers. 5 dice que tendría que ser un macho sin defecto. Y en el vers. 6 leemos: "Y lo guardaréis hasta el día catorce del mismo mes; entonces toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará al anochecer."

     Pues bien, el día 10 de Nisan, todas las familias elegían el cordero que iban a sacrificar en la pascua, igualmente, durante muchos años antes de Cristo, el sumo sacerdote salía del templo, (mientras hubiera templo), e iba en busca del cordero pascual, cada año.

     Fue ese mismo día que Yeshúa hizo su entrada triunfal en Jerusalén, montado en un asno, cumpliendo la profecía de Zacarías. Cabe destacar, que fue también un 10 de Nisan cuando los israelitas cruzaron el Jordán, para entrar en la tierra prometida.

     Como vimos en el vers. 6, los padres de familia y el sumo sacerdote, tenían cuatro días para comprobar que el cordero era sin mancha. Según he podido entender de comentarios que hacen alusión a la tradición judía, a los cuatro días, el sacerdote proclamaba "no encuentro falta en él".

     Pues lo mismo pasó con Jesús, en esos cuatro días fue duramente interrogado y probado en el templo en interesantes debates. Y es curioso observar, como cuando le entregaron a Pilato, este dijo tras interrogarle: "no encuentro delito en Él". (Juan 18:38).

     Era el 14 de Nisan, en ese momento, normalmente, el sumo sacerdote declaraba limpio de falta al cordero, y cuando se sacrificaban muchos corderos en el templo, Jesús fue crucificado, en los mismos montes en que Abraham, dos mil años antes, se disponía a sacrificar a su único hijo. Ese día hubo tinieblas desde las 12 a las 3 de la tarde, hora en la que el cordero pascual era sacrificado por el sumo sacerdote, quien -según comentarios mesiánicos- decía la frase "consumado es". Exactamente a la misma hora, nuestro Bendito Salvador pronunció la misma frase "consumado es". La tierra tembló, el velo del templo se rompió y el pecado fue vencido en la cruz.

     No hay consenso en cuanto al sitio preciso en el que nuestro Señor fue crucificado. Algunos dan validez al sitio tradicional, otros al monte propuesto por Gordon (con semejanza de calavera). Yo me inclino más por los que dicen que el tuvo que morir en un lugar cercano al monte de los olivos, frente al templo, fuera de la puerta como dice Hebreos 13:12. Y que el apóstol Juan, quedó impresionado cuando observaba la conexión perfecta entre lo que ocurría en el templo y lo que pasaba en la cruz (de hecho es el apóstol que más veces utiliza la expresión "Cordero de Dios" para referirse al Maestro).

     Ese día no cayó en viernes, sino en miércoles. Los judíos se daban prisa en sepultar a los crucificados, ya que ese jueves 15 de Nisan era un día de reposo de gran solemnidad (Juan 19:31) que daba comienzo a la fiesta de los panes sin levadura. Así pues, esa semana había dos días de reposo o sábados, éste que he nombrado de gran solemnidad, y el día de reposo semanal.

     Tenemos que tener en cuenta, además, que el día bíblico comienza al atardecer, sobre las seis de la tarde, por lo tanto, Yeshúa fue sepultado en algún momento entre el final del miércoles catorce de Nisan y el comienzo del jueves quince.

     Al día siguiente, viernes, las mujeres salieron para comprar y preparar las especias aromáticas, pero tuvieron que descansar "conforme al mandamiento" (Lucas 23:56), el sábado semanal. Y una vez pasado el sábado, el primer día de la semana, las mujeres se disponían a aplicar al cuerpo del Maestro, las especias preparadas.

     En ese día, el siguiente al sábado después de la pascua, tenía lugar "la primera fiesta de los primeros frutos" en la que el sumo sacerdote mecía, de madrugada, delante del Creador, las gavillas de las primicias de la cosecha de cebada. Fue en ese momento cuando Jesús resucitó, mostrándose como las primicias ante su Padre, -por eso le dijo muy de mañana a María Magdalena "no me toques pues aún no he subido a mi Padre"- cumpliendo así con la señal del profeta Jonás "tres días y tres noches" (Mateo 12:40).

     Por último, nuestro Salvador, cumplió con la última Fiesta de la primavera "Shavuot" (pentecostés). Esta fiesta tenía lugar siete semanas después desde que se mecía la cebada, y en ella se daba las gracias al Eterno por las primicias de la cosecha del trigo y por la entrega de la Torah, por medio de Moisés. Fue ahí, donde el Señor mandó al Espíritu Santo sobre los primeros creyentes (las primicias), depositando su Torah, su Palabra en sus corazones (Hechos cap. 2).

     Creo que lo anteriormente compartido, puede enriquecernos y acercarnos más a la comprensión de estos sucesos, y esto es sólo una pequeña parte, pues todo el Tanaj está repleto de textos que anticipaban el sublime sacrificio de nuestro Maestro, mediante el cual somos limpios si nos arrepentimos de nuestros pecados, y  reconocemos que El es el Hijo del Bendito; el único que no cometió pecado, el único que ha vencido a la muerte y el único que puede redimirnos ante el Padre. También quiero animar a los ancianos-pastores a que investiguen estos temas y completen la enseñanza sobre la semana santa, para la edificación de los creyentes. Pienso, humildemente, que es tiempo de restaurar este conocimiento. Quien desee ver un vídeo sobre este tema de las Fiestas Bíblicas de primavera, puede pinchar en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=B4L9whB-29A

     

domingo, 16 de marzo de 2014

UN VIAJE INESPERADO


      Tenía las cosas bastante claras; desde niño asistiendo a la congregación, tuve la enorme fortuna de conocer al Señor muy joven. No encontraba demasiadas dudas en cuanto a doctrina se refiere.

      Sin embargo, en los últimos años, mi punto de vista ha cambiado en muchos de los temas que antes daba por sentado, no hablo de lo fundamental, de la gracia de Dios para con nosotros manifestada a través de su Hijo, quien se sacrificó siendo inocente para que todo aquel que en Él crea y se arrepienta de sus pecados sea salvo, sino de muchas interpretaciones teológicas de las que hoy difiero grandemente. De tal manera que de denominarme "cristiano evangélico", ahora me identifico más como "un cristiano que se reúne en una iglesia evangélica". Parece lo mismo, pero no lo es.

     Todo comenzó hace ya algunos años. Tardé bastante en hacerme con uno, pero en 2006 mi amada esposa me regaló, por fin, un portátil y al año siguiente pusimos en casa conexión a internet.

     Siempre me gustó el tema de la profecía bíblica, tenía cierto conocimiento, y algún libro de escatología aunque, a toro pasado, puedo decir que no era realmente consciente -al menos, no como ahora- de cuan cerca estamos de la venida del Señor. No obstante, recordaba que cuando niño, vi una primera página de un periódico simulado, que hacía referencia al cumplimiento de las profecías bíblicas que están por venir. Una de sus noticias decía algo así:

     "Extra!! extra!!, se construye el tercer templo de Jerusalén!!"

     Con esto en mente, empecé a buscar por la red y lo que encontré me sorprendió enormemente; di con una página especializada en profecía "antesdelfin.com" -aunque no estoy de acuerdo con parte de sus enseñanzas, la recomiendo para iniciarse en el tema-, donde pude comprobar como los judíos de una organización llamada "Monte del Templo", tenían ya preparado todo el material, los instrumentos, vestiduras... para empezar la construcción del tercer templo, en cuanto se diera la tesitura política adecuada, y sabemos que el anticristo se sentará en dicho templo.
 

   
     Seguidamente, empecé a leer estudios y artículos en esta página y otras más como "jesucristo.net" por ejemplo, referidos a escatología, y a estudiar fuertemente por mi cuenta todos los textos proféticos. También mi padre me dejó el libro "el príncipe que ha de venir" -buenísimo-, y poco a poco me fui dando cuenta que desde que de nuevo existe el Estado de Israel, tal como anunciaron los profetas en la antigüedad, los acontecimientos del tiempo del fin se precipitan.



     Al prestar atención a lo que ocurría en Israel, tomé contacto con un periódico israelita "Aurora digital", para estar informado de lo que allí pasaba. Este periódico tiene una sección de blogs, para que los lectores puedan participar haciéndose uno o comentando los de otros internautas. Un cristiano evangélico compartió en uno de esos blogs un comentario sobre Isaías 53 y su relación con el Mesías.

     Enseguida, un rabino ortodoxo -que tenía varios blogs en dicho periódico- empezó a rebatirlo con toda clase de argumentos y, sin saber muy bien como, terminé, yo también, entrando en la discusión. Tanto me impliqué, que terminé haciendo mi propio blog,  para contrarrestar los argumentos de este rabino, y para, de alguna manera, poder predicar el evangelio de nuestro Señor, a los lectores que se acercaran a esta sección.

      Y, tengo que decir, que pese a los ataques de este hombre y sus faltas de respeto hacia nuestra fe, mis debates con él, cambiaron mucho mi forma de ver lo que llamamos Antiguo Testamento, de hecho, yo ya prefiero llamarlo Tanaj, o Escrituras hebreas.

      En un principio este rabino me desconcertó, por su amplio conocimiento bíblico me hacía preguntas que, con la formación que yo tenía hasta ese momento, no sabía contestar, por ejemplo, me preguntó qué profeta dijo lo que se menciona en Mateo 2:23:

       "y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret,  para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno."

     Empecé a buscar, y efectivamente, así tal cual no encontré ningún texto que lo dijera. Miré comentarios; unos decían que en esa época "nazareno" era sinónimo de "despreciado", otros que Mateo se refería a la tradición oral de los profetas, no escrita... pero no fue hasta que encontré un portal de judíos creyentes, judíos mesiánicos que no di con la respuesta.

     La raíz en hebreo de "nazareno" es "netzer" (renuevo) y ese sí es un título del Mesías descrito por los profetas, (Zacarías 3:8, Jeremías 23:5, Isaías 4:2, 53:2). En hebreo no se escriben las vocales, así que cuando Pilato mandó poner en la cruz " Jesús nazareno, rey de los judíos", los que lo veían también podían leer en hebreo "Yeshua, el renuevo, rey de los judíos", ¡me impresionó este descubrimiento!

     Es solo un ejemplo de cómo fui adquiriendo conocimiento, a medida que debatía con este rabino -ya no hablo con él, me dejó por imposible, espero que el Señor le quite "el velo de Moisés" algún día como hizo con Pablo--. Desde 2009 tengo mi propio blog en Aurora, en los que publico artículos de profecía. (http://www.aurora-israel.co.il/blogs/PROFECIA). A veces me han borrado algunos y también han ocultado los comentarios de los internautas, otras no me dejan escribir o acceder a  dicho blog, lo que creo que es señal de que ha hecho "pupa". Espero que algún lector haya podido acercarse al Creador, a partir de alguno de ellos.  En la actualidad no suelo escribir mucho allí, pues siento que el Señor me está dirigiendo a expresarme por este medio en que lo hago ahora.

     Al interesarme por Israel y el judaísmo, empecé a tener contacto con páginas judío-mesiánicas y -siempre cotejando con las Escrituras- a leer y escuchar durante muchas horas a conferenciantes como  Michael Rood o Jim Staley entre otros, y en los últimos tiempos, aprendiendo también mucho, de los estudios de Gonzalo Galán, del ministerio Descubriendo Juntos, con el que espero algún día viajar a Israel.Tengo que decir que, aunque pueda discrepar en algunos puntos de las enseñanzas de estos hermanos, realmente, me abrieron los ojos hacia la raíz hebrea de las Escrituras, de una forma para mí, impresionante.

      Descubrí, mediante estas conferencias y mi propio estudio de las Escrituras, la verdadera fecha del nacimiento del Mesías, también que no murió un viernes, que cumplió con las fiestas proféticas de primavera, que cumplirá las de otoño en su segunda venida... y muchas más enseñanzas que me enriquecieron grandemente.

     En algunas páginas web de congregaciones mesiánicas, escuché hablar de la herencia antisemita, heredada, no solo en la iglesia católica -que es evidente el daño tan tremendo que causó durante siglos a los judíos, a los que persiguió con furor mediante cruzadas e inquisiciones-  sino en las mismas iglesias protestantes. La reforma consiguió sacudirse muchas tradiciones paganas, pero no todas, y me sorprendió negativamente, conocer textos de Lutero en los que éste atacaba duramente a los judíos.




     Así pues, me puse a investigar si era cierto este antisemitismo histórico. Para ello empecé a leer los escritos de los llamados "Padres de la iglesia"; leí la didaché, la carta a los corintios de Clemente de Roma, la historia eclesiástica de Eusebio, y algunos más, incluido la Homilía de la Pascua de Melitón de Sardis, descubierta a mediados del siglo XX.

     Y comprobé que es cierto. Tras las guerras judías y la dispersión del pueblo elegido, el judaísmo estaba proscrito en todo el imperio y los cristianos empezaron, poco a poco, primero a separarse y después, incluso, a realizar ataques contra el pueblo hebreo. (Esto lo explico en los artículos "De Jerusalén a Roma" de este mismo blog).

     Entretanto realizaba este viaje intelectual, tuve inquietud en escribir un libro, un ensayo, sobre profecía, en el que hice un rápido recorrido por las profecías bíblicas desde génesis a apocalipsis, para aportar mi granito de arena, para explicar la exactitud de la Biblia, que ésta se cumplió literalmente al anunciar la primera venida de Cristo y que por tanto, las señales anunciadas en ella que se están cumpliendo en nuestros días, desembocarán en su segunda venida gloriosa.

     Tiempo después, ya que mucha gente se incomoda al escuchar de estos temas, -pues les descuadran sus esquemas en muchos puntos doctrinales-, antes de compartirlos en la congregación local, creí más conveniente escribir en este blog, así quien quiera puede leerlo libremente. Mi único interés es dar a conocer lo mejor que puedo las maravillas de Dios a través del estudio de su Palabra, Palabra, toda ella, que apunta hacia el Mesías.

     Es mucho más interesante e impresionante leer los evangelios y lo que llamamos Nuevo Testamento desde esta perspectiva hebrea. Así puedes ver que la mujer que tenía flujo y tocó al Señor, no lo tocó en la espalda como suele predicarse, sino que alcanzó el borde de su manto, el tzit-tzit, "las alas", porque conocía la profecía de Malaquías de que el Mesías, el Sol de Justicia traería sanidad en ellas (Malaquías 4:2). Puedes ver que el primer día de la semana, el domingo, comienza al atardecer del sábado, así se entiende mejor que el joven se quedara dormido y cayera, al alargarse Pablo en su discurso, no porque éste hubiera estado predicando durante todo el día y toda la noche, sino que se reunieron para "partir el pan" el sábado al anochecer y después Pablo comenzó a predicar. O se entiende que Pedro ofreciera de hacer tres enramadas al contemplar la transfiguración, pues, aunque no sabía lo que decía en su impulsividad, estaba próxima a celebrarse la Fiesta de los Tabernáculos y en su emoción pensó que sería bueno que la celebraran allí... y como estos, muchísimos más ejemplos.




     Yeshúa fue judío y no pretendió ser otra cosa. Hace poco, estaban de moda en USA camisetas, gorras y otras prendas con el slogan "¿qué haría Jesús?" con la buena intención de imitar a nuestro Maestro, en cada paso de nuestra vida. Pero si de verdad nos lo preguntamos, quizás las respuestas nos sorprendieran, porque Él guardaría el sabat no el domingo, participaría activamente en las Fiestas Bíblicas (jamás en ninguna de origen pagano o en honor de algún ídolo), las cuales dan testimonio de Él -esas que para la mayoría de creyentes son cosas de judíos- comería los alimentos que las Escrituras consideran limpios desde tiempos de Noé, no usaría cruces ni crucifijos ni otros símbolos "cristianos", en su lugar seguiría las costumbres con las que su Padre instruyó a su pueblo:  partiría pan sin levadura en pascua, habitaría en cabañas durante la fiesta de los tabernáculos, usaría el manto de oración y muchas cosas más que a la mayoría les descuadrarían.

       En relación a este asunto recomiendo la lectura del artículo "el judaísmo de Pablo" de este mismo blog, para entender, cómo es que Pablo el gran defensor de la gracia, el que condenaba a los que querían circuncidar a los gentiles, participaba activamente en las costumbres de su pueblo, de tal forma que planificaba los viajes en torno a las Fiestas y hacía votos de nazareo.

       Igualmente es muy interesante observar cómo se malinterpretan, en mi opinión, muchos de sus textos, como el que sigue:
    
"Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho." (Tito 3:9)

    Hay hermanos que usan este texto para decir que no hay que perderse en analizar en profundidad los misterios, las profundidades de la Torah, la Ley, los mandamientos que dio Dios a Israel, que ahora lo importante es Cristo. Sin embargo, vemos en  todo el libro de Hebreos, como toda la Torah habla, nos da testimonio y nos dirige expresamente a Él.

     La realidad, es que lo que Pablo critica es la tradición rabínica, la tradición oral de las distintas escuelas de interpretación, las discusiones vanas sobre genealogías y otros temas superificiales, o de poca importancia en relación a las Escrituras, pero jamás el estudio profundo de la Torah, de hecho si se continúa leyendo, vemos como dos de sus colaboradores son:

3:13 "A Zenas INTÉRPRETE DE LA LEY, y a Apolos,( de quien dice Hechos que estaba muy instruido en las Escrituras, lo que para nosotros es el antiguo testamento) encamínales con solicitud, de modo que nada les falte."

      Pablo, entre los hermanos que habían alcanzado madurez, sí profundizaba en la Torah, explicando como dice 1 Corintios 2:7 "Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria".

     En definitiva,quiero decir que me he sentido muy edificado al adquirir este conocimiento, pues me ha acercado más a Cristo y por lo tanto, también lo comparto en estos artículos, para que otros se beneficien, pues es muy bueno observar como el Señor cumplió hasta el último detalle  lo que de Él estaba escrito, y que el tiempo de su regreso está muy cercano. Y al aprender de las raíces hebreas podemos llegar a conocer un poco más a nuestro amado Señor y obtener una mejor comprensión de muchos pasajes de las Escrituras. Si quieres saber más sobre el tema pincha aquí: https://www.youtube.com/watch?v=SqKIfbSVDnA&list=PLv_7ozwtew-NZkRwm9hbu0oTyTjVEUAI7

miércoles, 6 de noviembre de 2013

UN CIUDADANO DEL REINO





 "...MÁS BUSCAD PRIMERAMENTE EL REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA Y TODAS ESTAS COSAS OS SERÁN AÑADIDAS." (YESHÚA, EL MESÍAS).


     Durante varios milenios, se han sucedido sobre la tierra, los reinos y gobiernos de los hombres. En este tiempo los ha habido mejores y peores, pero, en general, hay que decir que estos han sido nefastos para sus súbditos. Matanzas, torturas, robos, perversión del derecho y la justicia, han sido la seña de identidad de muchos de ellos. Aún en los países civilizados democráticos, aunque se vive muchísimo mejor que en el resto del mundo, la corrupción anda a sus anchas en los gobiernos y los derechos de los humildes son pisoteados a favor de los ricos.

                        
   

      Pero, dice la Biblia que hay un Reino en el que el bien y la justicia moran eternamente, los súbditos de este reino habitan en completa paz, sus lágrimas han sido enjugadas y convertidas en gozo, tienen sanidad, tanto física como espiritual, y son tratados con dignidad y justicia. Su Rey es perfecto, puro, todopoderoso, implacable contra toda injusticia e inmoralidad, su misericordia y amor son insondables y su gloria brilla muchísimo más que el mismo sol. YHVH es su nombre y ante Él toda rodilla se doblará algún día.


      Hubo un hombre, llamado Juan, al que se le permitió mirar como por una ventana al interior de este reino celestial y lo que vio lo dejó escrito en Apocalipsis, cuyos capítulos 4 y 5, describen de una manera impresionante el trono del Rey, la adoración celestial, y la majestad del Cordero, su Hijo Yeshúa.

     Jesús fue quien dio a probar una muestra de ese reino celestial, "arrepentíos porque el reino de Dios se ha acercado", comenzó a predicar tras su bautismo. Los ciegos veían, los cojos andaban, los sordos oían, los perturbados eran liberados y a los pobres les era predicado el evangelio. Fue mediante su sacrificio en la cruz y posterior resurrección que podemos acercarnos al reino de Dios, puesto que ninguno de nosotros somos dignos ni siquiera de mirarlo.


             
                        

     "Nuestra ciudadanía está en los cielos", proclamó Pablo en Filipenses, dando entender que este reino es espiritual, que se encuentra por siempre y hasta la eternidad, en los lugares celestiales, y así es. Pero, nuestro Dios es un Dios de pactos, y uno de estos, afirma que este reino también será establecido en la tierra. En el primer versículo de Mateo se hace referencia de forma implícita a dos de estos pactos:

"1:1 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham". A Abraham, el Eterno le prometió que en su simiente serían benditas todas las naciones de la tierra (Génesis 22:18), haciendo referencia a la obra redentora del Mesías,  y a David le dijo que uno de sus descendientes reinaría para siempre sobre la tierra en un reino que no sería jamás destruido (2ªSamuel 7:12-29).

     También al profeta Daniel le fue revelada la naturaleza de este reino y a quién le sería entregado:

    "En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre." (Daniel 2:44)

     "Seguí mirando en las visiones nocturnas, y he aquí, con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que se dirigió al Anciano de Días y fue presentado ante El. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran. Su dominio es un dominio eterno que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido."(Daniel 7:13-14).

     Igualmente, Miqueas dijo:

     "Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad."




     Así pues, el reino de Dios no es sólo espiritual, sino que será establecido en esta tierra y dado a Yeshúa, el Hijo del Hombre, para que reine sobre él. Desde poco después de David, los judíos esperaban el establecimiento de este reino prometido, por eso, cuando el Señor empezó a decir que el reino de los cielos se había acercado, los que lo oían sabían perfectamente a que se refería, pues esperaban fervientemente este reino del Ungido de Dios en la tierra, más aún cuando estaban bajo el yugo romano.

     En el Tanaj, los profetas describieron las características de este futuro reino del Mesías:

-Su capital será Jerusalén, y desde allí, el Señor impartirá su Ley, instrucción, consejo y enseñanza:
    
     "Así dice YHVH: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de YHVH de los ejércitos, Monte de Santidad." (Zacarías 8:3).

     "Vendrán muchos pueblos y dirán: Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob; para que nos enseñe acerca de sus caminos y andemos en sus sendas. Porque de Sion saldrá la Ley y de Jerusalén la palabra del Señor." (Isaías 2:3).

-Su Rey, descendiente de David según la carne, impartirá justicia con integridad:

     "He aquí vienen días -declara el Señor- en que levantaré a David un Renuevo justo; y El reinará como rey, actuará sabiamente, y practicará el derecho y la justicia en la tierra." (Jeremías 23:5).

     "Se deleitará en el temor del Señor, y no juzgará por lo que vean sus ojos, ni sentenciará por lo que oigan sus oídos; sino que juzgará al pobre con justicia y fallará con equidad por los afligidos de la tierra; herirá la tierra con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios matará al impío. La justicia será ceñidor de sus lomos y la fidelidad ceñidor de su cintura." (Isaías 11:3-5).

-Este reino justo, juzgará a las naciones y entre ellas no habrá lugar para la guerra:

     "Juzgará entre las naciones, y hará decisiones por muchos pueblos. Forjarán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación ni se adiestrarán más para la guerra."(Isaías 2:4)

-En este reino, aún el mundo animal será transformado y convivirán juntos depredadores y presas sin hacerse ningún daño:


     "El lobo morará con el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito; el becerro, el leoncillo y el animal doméstico andarán juntos y un niño los conducirá." (Isaías 11:6)

-En el reino del Mesías morará la sanidad, tanto en los súbditos como en la misma tierra, puesto que aún el desierto florecerá:

     "Entonces se abrirán los ojos de los ciegos, y los oídos de los sordos se destaparán. El cojo entonces saltará como un ciervo, y la lengua del mudo gritará de júbilo, porque aguas brotarán en el desierto y arroyos en el Arabá. La tierra abrasada se convertirá en laguna y el sequedal en manantiales de aguas..." (Isaías 35:5-7)

-Cuando el reino sea establecido, de todas las naciones acudirán a Jerusalén para celebrar la fiesta de los tabernáculos:
                            

     "Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a YHVH de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos." (Cada vez más cristianos gentiles se animan a celebrar esta fiesta).


-Será restablecido parte del sistema ritual de sacrificios en el templo, que debe ser construido conforme a la descripción que de él hizo Ezequiel en los capítulos 40 al 48, -en mi opinión estos holocaustos serán en forma de memorial y recordatorio de la obra y sacrificio del Mesías, al igual que vemos en el libro de los Hechos, como los creyentes judeo-cristianos seguían participando de los rituales del templo, dándoles el verdadero significado en Yeshúa-, donde se celebrará la pascua, y la fiesta de los tabernáculos, así como los días de reposo (el sabat, siempre fue y será el sabat). Los levitas, del linaje de Sadoc, volverán a ministrar en el templo milenial.



     ¿Quién podrá habitar en este reino tan maravilloso?, el rey David, inspirado por el Aliento del Altísimo, dijo en el Salmo 15:

     "YHVH, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo?
     El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino.
     Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra a los que temen a YHVH.
     El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente admitió cohecho.
     El que hace estas cosas, no resbalará jamás."

     Y nuestro Maestro, el Rey, nos dio pistas sobre los habitantes de este reino en el sermón del monte:

     "Bienaventurados los pobres en espíritu, PORQUE DE ELLOS ES EL REINO DE LOS CIELOS.
      Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
      Bienaventurados los mansos, PORQUE ELLOS RECIBIRÁN LA TIERRA POR HEREDAD.
      Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
      Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
      Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
    Bienaventurados los que sufren persecución por causa de la justicia, PORQUE DE ELLOS ES EL REINO DE LOS CIELOS..."

     De estos dos textos, podemos obtener una guía para comportarnos como ciudadanos del Reino. "Los pobres en espíritu", los que reconocen humildemente que no son dignos de entrar por sí mismos en este reino, los que se aferran a la gracia y misericordia de Dios y no se fían de sus propios logros. Así, al menos, interpreto yo esta frase.

     Los que estudiamos escatología, somos conscientes de que la venida del Señor está cerca, en  mi opinión, una vez restaurado el estado de Israel, estamos en el tiempo de "principio de dolores" del que el Mesías habló en Mateo 24 y textos paralelos. Terremotos, hambres, inundaciones, guerras, revueltas, persecución de los cristianos, falsos profetas... definen este tiempo. De lo que no somos tan conscientes, al menos yo no lo era, es de que podemos ser testigos en primera persona de este establecimiento del reino físico del Mesías y, de que, de un momento a otro, podemos llegar a formar parte de él.

      Aunque, antes de esto, el Señor habla de un tiempo de tribulación como nunca antes ha habido en la tierra. Es un tema bastante amplio, que analizaremos, Dios mediante, en otra entrada. Pero sí cabe decir, que este reino del Mesías constará de dos periodos (Apocalipsis 20):



-Primeramente, el Mesías gobernará desde la Jerusalén física, por un periodo de mil años, conocido como "el milenio", en donde se cambiarán las tornas y la justicia reinará en su plenitud, tal y como hemos explicado arriba.

     Mientras dure este tiempo, el diablo será encerrado, para que deje de engañar a las naciones. Los creyentes que hayan sobrevivido a la gran tribulación, habiendo sido transformados, serán parte de este reino junto con los hermanos que hayan sido muertos durante ese periodo de terrible prueba, que resucitarán, en lo que la Biblia llama la primera resurrección.

-Pasados los mil años, el diablo será liberado, engañando nuevamente a las naciones, que harán guerra contra el campamento de los santos. Pero el Cordero las vencerá, arrojando a Satanás al lago de fuego. A continuación serán creados nueva tierra y nuevos cielos, descendiendo la Jerusalén celestial, desde donde el Eterno y su Mesías reinarán por los siglos de los siglos, y en donde nos encontraremos todos los que estemos inscritos en el libro de la vida, gracias a la sangre del Cordero.


     Mientras tanto, me gustaría adquirir las cualidades de un verdadero súbdito de este reino,  para que la luz del Rey brille a través de mí. También recomiendo este vídeo que habla sobre la fiesta bíblica que durante siglos ha anunciado su futuro regreso https://www.youtube.com/watch?v=HOiQSQaxjDE