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domingo, 12 de abril de 2026

El 10 de Nisán: El Shabat en que las Piedras Hablaron

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El 10 de Nisán: El Shabat en que las Piedras Hablaron

​El Diseño Profético de Josué a Yeshúa

​Para comprender la magnitud de la entrada de Yeshúa en Jerusalén, debemos primero despejar la niebla de la tradición y mirar el engranaje del calendario bíblico. La cronología tradicional del "Domingo de Ramos" se enfrenta a un desafío matemático cuando analizamos la evidencia de los Evangelios, que distingue claramente entre el Shabat semanal y el Shabat ceremonial (festivo).

​La Prueba de los Dos Sábados

​La Escritura revela que aquella semana hubo dos días de reposo. Marcos 16:1 afirma que las mujeres compraron especias cuando pasó el día de reposo (el 15 de Nisán, primer día de Panes sin Levadura), mientras que Lucas 23:56 dice que las prepararon y luego descansaron el día de reposo conforme al mandamiento (el sábado semanal).

​Esta secuencia solo es posible si el 15 de Nisán fue un jueves, dejando el viernes como un día de preparación ordinario entre ambos sábados. Si contamos hacia atrás desde ese jueves (Pascua religiosa), el viernes previo fue el 9 de Nisán, día en que Yeshúa llegó a Betania (Juan 12:1). Por tanto, su entrada triunfal al día siguiente, el 10 de Nisán, ocurrió inevitablemente en un Sábado.

​1. El Cruce del Jordán: El Primer Testimonio

​Bajo la dirección de Josué, el 10 de Nisán marcó el fin de cuarenta años de desierto. Al cruzar el Jordán, Josué ordenó un acto profético: tomar doce piedras del lecho del río y apilarlas en Gilgal.

​Si analizamos el cese del Maná y el ciclo de la Pascua original, este evento espejea la entrada de Yeshúa: Josué cruzó el Jordán en un Shabat. El Arca de la Alianza abrió el camino, santificando la marcha. Las piedras de Gilgal se convirtieron en testigos legales de que el "Señor de toda la tierra" había reclamado Su herencia en el día diseñado para el reposo.

​2. Ezequiel y el Plano del Templo Ideal

​Siglos después, en el cautiverio babilónico, el profeta Ezequiel recibe la visión del Templo futuro precisamente un 10 de Nisán (Ezequiel 40:1). En medio de las ruinas del templo físico, Dios revela el diseño perfecto y la santidad absoluta de Su morada.

​Este detalle conecta la "entrada" de la gloria de Dios con la fecha de la posesión de la tierra. El 10 de Nisán es el día en que el Arquitecto presenta los planos de lo que debe ser Su casa: un lugar donde el comercio y el caos humano no tienen cabida frente a la presencia divina.

​3. Yeshúa: El Cordero e Inspector del Templo

​Cuando Yeshúa entra en Jerusalén el 10 de Nisán (el Shabat ha-Gadol), los hilos de la historia se unen:

  • ​La Inspección: Así como el cordero era apartado e inspeccionado ese día para la Pascua, Yeshúa entra al Templo e inspecciona la "Casa de Su Padre".
  • ​La Purificación: Al encontrar a los mercaderes, Yeshúa expulsa el "trabajo" profano. Al hacerlo en sábado, está reimponiendo el Shabat en el Templo, alineándolo con la visión de pureza que Ezequiel recibió ese mismo día del calendario.
  • ​El Grito de las Piedras: Cuando los líderes religiosos exigen silencio, Yeshúa responde: "Si estos callan, las piedras hablarán". No era una metáfora vacía; apelaba a las piedras de Gilgal que, puestas en un sábado de victoria por Josué, testificaban que el Dueño de la herencia había vuelto.

​4. La Segunda Venida: El Shabat Eterno

​La historia bíblica no es una línea, sino un ciclo de Moedim (citas) que busca su cumplimiento final. La profecía de Ezequiel 46:1 señala que la puerta del atrio interior se abrirá específicamente en Sábado para el Príncipe.

​Si la primera entrada de Yeshúa ocurrió en un sábado para pagar el rescate legal del hombre, su segunda venida será la instauración del Shabat del séptimo milenio. El Mesías volverá a entrar por la Puerta Oriental para cumplir lo que las piedras de Josué anunciaron: que la Tierra, el Templo y el Tiempo pertenecen al Rey de Reyes.

​Conclusión




​El 10 de Nisán es un sello de Dios sobre la historia. Al entender que Yeshúa operó bajo este diseño hebreo y en el contexto del Shabat, comprendemos que Su entrada en Jerusalén fue un acto legal de proporciones cósmicas. Las piedras hablaron entonces, y la creación entera se prepara para que, en un futuro Shabat, hablen una vez más ante la llegada del Príncipe de Paz.

martes, 16 de abril de 2013

Balaam, el caído que veía.

 


    
     Me llama mucho la atención observar, como aún hoy día, en muchas iglesias evangélicas, no se presta interés por reconocer el tiempo profético que vivimos en relación a Israel, en mi caso, por ejemplo, siempre he escuchado hablar de la segunda venida de Cristo, en el sentido de que ocurrirá en un tiempo no muy lejano, pero hasta que no he investigado, no he sido consciente de estar viviendo en los tiempos predichos por los profetas desde la antigüedad. En muchos hermanos, todavía se impone la interpretación alegórica del Antiguo Testamento, se impone el decir que ahora el "Israel de Dios", somos los cristianos alrededor del mundo. Pero, aunque es cierto que hemos sido injertados en su pueblo, hay una relación especial del Eterno con su pueblo físico, un pacto perpetuo.

     "Y estableceré mi pacto contigo y con tu descendencia después de ti, por todas sus generaciones, por pacto ETERNO, de ser Dios tuyo y de toda tu descendencia después de ti." (Génesis 17:7)

     "reuniré a todas las naciones, y las haré bajar al valle de Josafat. Y allí entraré en juicio con ellas a favor de MI PUEBLO Y MI HEREDAD, Israel, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra." (Joel 3:2)
     Los profetas anunciaron que el pueblo escogido volvería a su tierra y eso se cumplió en 1948, a pesar de todos los intentos de aniquilación que dicho pueblo ha sufrido, pues Satanás desde el principio quiso acabar con la nación de donde nacería el Mesías y que sería la depositaria de su Palabra.
      Al igual que ha pasado siempre, en la actualidad, también hay gobernantes que desean el mal para Israel. Uno de ellos era el fallecido recientemente, Hugo Chávez. Éste, justo un año antes de enfermar maldijo a Israel de la forma tan impactante que muestra este vídeo.http://www.youtube.com/watch?v=vXLfx1i04tQ

     Seguramente desconocía o no creería lo que dice Génesis 12:3 y pagó las consecuencias:

     "Bendeciré a los que te bendigan y al que te maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra."

      Hace unos 3400 años, otro hombre fue incitado para maldecir a Israel, se trataba de Balaam hijo de Beor. Y de su historia podemos sacar conclusiones interesantes. Ésta viene reflejada en el libro de Números, capítulos 22 al 24.

     Israel hacía poco que había salido de Egipto, se dirigía a la tierra prometida, y acamparon frente a Jericó, en las llanuras de Moab, al otro lado del Jordán.

     Entonces, el rey de Moab, Balac, tuvo temor del pueblo elegido y mandó llamar a un personaje enigmático, un adivino famoso en todo el medio oriente entonces, a Balaam que vivía en Petor, una ciudad al norte de Mesopotamia. Un descubrimiento arqueológico reafirma la fama de este hombre, podéis verlo en este enlace http://www.protestantedigital.com/ES/Magacin/articulo/375/Balaam-el-profeta-enigmatico

    Este Balaam no era hebreo, seguramente sería una especie de profeta o sacerdote de dioses paganos, al que se le presumían grandes dotes adivinatorias. Sin embargo, de alguna forma, el Dios verdadero se le revelaba.

     Así pues, el rey de Moab mandó mensajeros para hacer traer a este hombre, ofreciéndole presentes con el fin de que maldijera a Israel, pues se creía que a quien Balaam maldecía quedaba maldito.



     Dice la Escritura que al recibir a los mensajeros, Balaam consultó a Dios, y de lo que el Eterno le respondió, podemos extraer las primeras enseñanzas.

     "Y Dios dijo a Balaam: No vayas con ellos; no maldecirás al pueblo, porque es bendito." (Número 22:12)
  
     El diccionario de la RAE, define bendito como: santo, bienaventurado, dichoso. Es decir es un pueblo apartado, bienaventurado al haber recibido la palabra del Eterno. Bendito, tal y como se le dijo a Abraham desde el principio.

     Ante la negativa del profeta, el rey de Moab volvió a mandar mensajeros, jefes notables, quienes insistieron a Balaam ofreciéndole aún más riquezas que la primera vez. Balaam en un principio respondió bien, pues dijo que aunque Balac le llenara la casa de plata y de oro no podría contravenir la orden del Eterno. Sin embargo, acto seguido les dijo que se quedaran esa noche para ver qué  mensaje recibía del Creador.

      Dios le respondió que fuera con ellos, pero que sólo hablaría lo que Él le dijera. Balaam se fue con ellos, pero del texto se desprende que el deseo por las riquezas ya entró en su corazón, e iba dispuesto a maldecir. Por lo tanto, Dios mandó su Ángel para que le saliera al encuentro como adversario. El asna sobre la que iba montado, vio al Ángel por tres veces, las dos primeras pudo esquivarlo a un lado u otro del camino, pero la tercera no tenía sitio por donde salir y se echó al suelo al ver que se acercaban sin remedio, al Ser celestial que tenía la espada desenvainada. Balaam golpeó a su animal, hasta que a éste le fue dada la capacidad de hablar, tras lo cual, el profeta vio al Mensajero, por lo que se postró rostro en tierra, reconociendo su pecado y proponiendo volver por donde había venido. Pero otra vez le fue ordenado ir, repitiéndole la orden de hablar sólo lo que se le ordenara.

     Así pues, llegó hasta Balac quién lo recibió esperanzado, recriminándole su tardanza a pesar de los bienes que le había prometido, ante lo que Balaam -esta vez sí- respondió que sólo hablaría lo que Dios le revelara.

     Subieron a un monte pelado, ofrecieron sacrificios y la primera profecía llegó a Balaam. De ella extraemos el siguiente texto:

"...¿Cómo maldeciré a quien Dios no ha maldecido? ¿Cómo condenaré a quien Dios no ha condenado?... He aquí, es un pueblo que mora aparte, y que no será contado entre las naciones."

     De esta declaración aprendemos:

1.- Dios no ha maldecido a Israel.
2.- Es un pueblo distinto a las demás naciones.
3.- Es un pueblo que fue favorecido por el Eterno.

     Balac se asombró recriminando al profeta que hubiera bendecido en vez de haber maldecido, a lo que Balaam respondió de la misma manera, que sólo hablaría lo que se le ordenara. Así que el rey de Moab lo llevó a otro monte, desde el que se veía un extremo del pueblo de Dios, pensando que allí tal vez le fuera concedido a Balaam maldecir. Sin embargo la segunda profecía de éste expresaba:

"...Mira, he recibido orden de bendecir; si El ha bendecido, yo no lo puedo anular. El no ha observado iniquidad en Jacob, ni ha visto malicia en Israel; está en él el SEÑOR su Dios, y el júbilo de un rey está en él...Porque no hay aguero contra Jacob,  ni hay adivinación contra Israel."

     De este texto aprendemos que Dios está presente en Israel, presencia que se ha manifestado a lo largo de la historia y cuyo momento culminante fue cuando Yeshúa, su Hijo, Rey de reyes y Señor de señores, nació, vivió, murió y resucito entre los hombres en su primera venida. "...El júbilo de un rey está en él", mil cuatrocientos años después de que el profeta dijera esto, sucedió lo que cuenta Lucas, cap. 10 :21-24

     "En aquella misma hora El se regocijó mucho en el Espíritu Santo, y dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las revelaste a niños. Sí, Padre, porque así fue de tu agrado.
     Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo sino el Padre, ni quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
     Y volviéndose hacia los discípulos, les dijo aparte: Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis; porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron."

     Si no eres cristiano, si piensas que la Biblia es sólo una colección de leyendas, tal vez estos artículos te hagan plantearte cómo es posible que las cosas que dijeron los profetas en ella, se hayan cumplido y se sigan cumpliendo. Tal vez sientas curiosidad por conocer a Aquel varón de quien toda la Biblia da testimonio, a Jesucristo, quien llamó al arrepentimiento, quien se ofreció a los demás totalmente hasta entregar su propia vida, quien acercó el reino de los cielos para todo el que reconozca y confiese que es el Hijo de Dios y crea en su corazón la verdad de su resurrección tenga vida eterna.

    También del texto podemos concluir que no hay maldición, ni mal de ojo, ni adivinación que pueda anular el pacto de Dios con su pueblo.

     Continuando la histora, vemos como Balac, desesperado llevó al profeta a un nuevo monte, a la cumbre del Peor, a ver si allí podía, por fin cumplir su objetivo, pero nada más lejos de la realidad.

     Dice la Escritura que Balaam no fue como las otras veces a buscar agüero, sino que puso su rostro hacia el desierto y cuando vio a Israel acampado, el Espíritu de Dios vino sobre él, y entonces dijo:

"Oráculo de Balaam, hijo de Beor, y oráculo del hombre de ojos abiertos; oráculo del que escucha las palabras de Dios, del que ve la visión del Todopoderoso; CAÍDO PERO CON LOS OJOS DESCUBIERTOS.
     ¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob; tus moradas, oh Israel!
      ...Benditos los que te bendigan, y malditos los que te maldigan."

     Balaam, al recibir esta revelación del Espíritu Santo, no tuvo más remedio que reconocer su condición, caído pero con los ojos descubiertos, era consciente de que no era merecedor de esa visión, tras lo cual hizo una  loa a Israel y declaró lo que ya vimos desde el principio "benditos los que te bendigan..."

     Esta última profecía terminó por desesperar a Balac, quien le dijo a Balaam que se marchara a su tierra, que se había quedado sin los presentes, a lo que éste respondió como siempre, pero antes de irse le dejó una profecía más, referida en parte al futuro de su pueblo:

     "Lo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no cerca; una estrella saldrá de Jacob, y un cetro se levantará de Israel que aplastará la frente de Moab y derrumbará a todos los hijos de Set".

     Cuatrocientos años después, el rey David, derrotó y sometió completamente a los moabitas sujetándolos a tributo. Aunque esta profecía también apunta al Mesías "la estrella saldrá de Jacob" (Mateo 2:2), con su cetro de justicia:

     "Pero del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos, y cetro de equidad es el cetro de tu reino." Hebreos 1:8

     Y así se marchó para su tierra. Sin embargo, vemos en el capítulo 25 cómo los hijos de Israel empezaron a mezclarse con las hijas de Moab y cómo esta situación los estaba llevando a la apostasía, lo que fue cortado expeditivamente por Moisés y Finees. Según la tradición judía, Balaam después de este episodio, volvió a caer en la avaricia y aconsejó a Balac, -ya que no pudo maldecirlo- que si quería vencer al pueblo elegido, lo que tenía que hacer es seducirlo, a través de las hijas de su pueblo, asimilarlo a sus costumbres. Y creo que puede ser verdad, pues vemos más adelante como muere este profeta en la guerra contra los madianitas, y dice en el cap. 31:16:

"He aquí estas fueron la causa de que los hijos de Israel, por el consejo de Balaam, fueran infieles al Señor en el asunto de Peor, por lo que hubo plaga entre la congregación del Señor."

     Por esto Israel era un pueblo apartado y por eso nosotros los que creemos en Yeshúa debemos de ser un pueblo apartado, que no siga las costumbres, la idolatría y la falta de principios del mundo que nos rodea.

     Espero que este comentario sirva para recordar que Israel sigue siendo el pueblo físico de Dios, y que hay promesas bíblicas que le incumben sólo a Él. Es el pueblo que fue elegido para recibir la Palabra del Bendito, de donde nacieron los profetas cuyos escritos llegan y se cumplen en nuestros días. El pueblo de donde, según la carne, nació nuestro Salvador. A Él sea la gloria.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Tradiciones evangélicas V. El gobierno de la iglesia.




     La mayoría de las iglesias evangélicas, están presididas por un sólo pastor, que es ayudado por un consejo, formado por "diáconos" y "ancianos". Podríamos decir, que poseen una organización más o menos piramidal, en la base estarían los creyentes "normales", quiero decir, los que no tienen ningún cargo, por encima de ellos los diáconos, más centrados en los asuntos materiales de mantenimiento, obra social, etc...  A continuación los ancianos colaborando en la enseñanza y en la dirección espiritual con el pastor, quien tendría la última palabra y la máxima autoridad en el gobierno de la iglesia.

     Dependiendo de lo autoritario o dialogante que sea éste último, o de la "pastor-dependencia" que tenga el consejo, éste tendrá más o menos poder de decisión, en los asuntos a tratar.

     Hay pastores que, sabiamente, gustan de tomar las decisiones en unanimidad con el consejo y hay otros a los que podíamos llamar tipo "Juan palomo" (yo me lo guiso y yo me lo como), que utilizan a los miembros del consejo como meros subordinados que le ayudan en su "visión" particular de cómo debe funcionar "su" iglesia.

     También he oído acerca de pastores que  hacen de todo en la iglesia, no por un especial ánimo de control total, sino por la pasividad de la congregación. En este punto, y antes de continuar, quiero expresar mi reconocimiento y admiración por tantos pastores que a lo largo de los siglos han predicado con denuedo el evangelio y han servido a Dios y a los demás con amor. Hombres de valor que dieron, y dan, lo mejor de sí, por amor al Señor. Sobre todo, creo que merecen un reconocimiento especial aquellos pastores que ejercen su ministerio en países donde el evangelio está perseguido, me parecen auténticos "guerreros" de la fe. También quiero decirle a mis amigos pastores, que este comentario no es una crítica a su labor, sino una reflexión acerca de cómo era la organización de la iglesia primitiva, y cómo pienso, personalmente, que deberíamos organizarnos, para acercarnos más al modelo bíblico.

     Porque, como sabéis, este blog trata de reconocer los tiempos proféticos de restauración que vivimos, y en este asunto del gobierno de la iglesia, también es preciso echar la vista atrás, al principio, para ver como fue establecida la organización de las primeras asambleas. De esa vista, podemos sacar las siguientes conclusiones:

1.-Las palabras anciano, obispo (supervisor) y pastor definen al mismo cargo.  Hechos 20: 17 y 28, Tito 1:5-9, 1ª Pedro 5:1-4

2.- Se establecían ancianos en plural en cada congregación, no encontramos ninguna congregación que estuviera dirigida por un solo pastor. Por lo tanto, el sistema uni-pastoral no está recogido en las Escrituras. Hechos 11:29-30, 14:23, 15:4,22,23, Santiago 5:14, Filipenses 1:1, 1 Timoteo 4:14

3.- Tan sólo encontramos dos categorías, en cuanto al gobierno de las asambleas en el Nuevo Testamento; diáconos y ancianos, por lo que bíblicamente no se justifica que cuando se eligen los consejos en la iglesia, hayamos creado tres (diacono-anciano-pastor). Igualmente, los diáconos no deberían asumir funciones que les corresponden a los ancianos, quiero decir, en algunas congregaciones, los diáconos tratan asuntos de consejería o problemas de índole personal, que en teoría quedan fuera de su ministerio, más centrado en asuntos materiales, por decirlo así. 

4.- Se animaba, a todos los miembros de la congregación, a participar activamente en la enseñanza y edificación de los demás. 1ª Corintios 14:26. Por lo que los cultos eran abiertos y participativos, aunque también se encuentran textos que muestran que Pablo exhortaba y daba sermones. Pero mi impresión particular es que hemos cambiado lo normal por lo especial, es decir, los cultos del Nuevo Testamento serían similares a los pocos cultos de libre compartir que hoy se dan en las iglesias, y los especiales de un sermón largo entonces, son los que ahora realizamos habitualmente.

     Entonces, ¿de donde viene la costumbre de elegir a un pastor?, pues al igual que en otros asuntos tenemos que decir, que la reforma no rompió totalmente con la organización de la iglesia apóstata, sí condenó por supuesto el papado y el falso sacerdocio, pero de alguna forma sustituyó la figura del sacerdote católico por la de pastor. Y es que las desviaciones en este asunto comenzaron mucho atrás, tras la desaparición de los apóstoles, y la dispersión de la iglesia judeocristiana, cuando poco a poco se fue complicando la sencilla organización de la iglesia primitiva.

     ¿Qué consecuencias puede tener para una congregación, el estar gobernada por un sólo pastor? Hay iglesias con un solo pastor que funcionan bastante bien y otras presididas por un consejo de ancianos que no lo van tanto, y al contrario, porque si no nos sometemos unos a otros, da igual el modelo que tengamos, la cosa no irá bien, y las Escrituras nos muestran la importancia de reconocer a los que nos presiden. 

    Ahora bien, hay que matizar que el texto "someteos a vuestros pastores...", en el original tiene el sentido de "dejaos persuadir", "sed dóciles". El responsable bíblico es más parecido a un guía que a un jefe o que a lo que el mundo entiende por un líder. Un guía te muestra el camino, no es tu capitán.

   Así pues, en mi opinión personal, las iglesias presididas en última instancia, por un solo responsable, pueden  tener los siguientes problemas:

    -En primer lugar, se crea una jerarquía en la iglesia.  El pastor pasa a ser una especie de presidente de una corporación, donde, por ejemplo, su voto decide las decisiones en caso de empate en las cuestiones que se traten en el consejo o la asamblea.

     Esta jerarquía no casa muy bien con las palabras del Maestro, quien dice claramente, que quien quiera ser el primero que sea el servidor, que todos somos hermanos y Uno es nuestro Maestro, que no llamemos a nadie "padre" espiritual. Incluso atendiendo a la etimología de la palabra "nicolaita", el enseñorearse de los laicos es algo que el Señor aborrece y es algo que se da de vez en cuando, con pastores excesivamente autoritarios.

     - Al estar monopolizada la enseñanza en un 80 % o más por una sola persona, los demás miembros, pueden delegar en ella su propia responsabilidad de escudriñar por sí mismos las Escrituras, dejando su sustento espiritual en manos de un "profesional". Esto provoca que los miembros de la congregación mantengan un conocimiento básico y superficial de las Escrituras durante muchos años.

     - Por otro lado, el pastor puede llegar a pensar, fácil e involuntariamente, que su palabra tiene, si no más valor, más "peso" que la de los demás hermanos. Es más, incluso se puede caer en tratar a los miembros de la congregación como niños espirituales que tienen que ser llevados de la mano pase el tiempo que pase.

     - El pastor puede cargarse, incluso, con más responsabilidades de las que debiera,con el desgaste psicológico que esto le conlleva, pues en su afán de ayudar y de ser el líder espiritual, puede sentirse frustrado cuando "sus ovejas" no le piden consejo, en asuntos que más bien se encuadran dentro del ámbito privado. Quiero decir que, aunque por supuesto, es buenísimo pedir consejo a alguien instruido firmemente en las Escrituras, el pastor no es "un confesor" y los miembros no tienen la obligación de consultárselo todo.

      - Personalmente pienso que se abusa del término "mi pastor", al referirse al responsable de la congregación, expresiones tipo "hoy no está nuestro pastor", cuando éste está de viaje, o enfermo. Creo, que al igual que no debemos llamar Padre a nadie en la tierra, y de la misma forma que Uno es Nuestro Maestro, debemos tener cuidado al usar la expresión "Mi Pastor" (esto es solo una opinión personal).

     - Iglesias con muchos años en el Señor, cuyos miembros ya deberían tener la suficiente madurez, no se plantean ni siquiera el hecho de poder organizarse de forma autónoma y reclaman la presencia de algún pastor o misionero, un profesional que les guíe. Delegan su propia responsabilidad de discipular y ser discipulados tal como el Señor mandó, bien por seguir con la tradición o, en otros casos, para vivir una vida religiosa más "tranquila", empleando para ello la mayor parte de las ofrendas, lo que hace que no se puedan apoyar otros ministerios o ayudas sociales. E, incluso, es común el hecho de llamar a un pastor "ordenado" para repartir la santa cena, lo cual es algo totalmente inventado.


     ¿Entonces, cómo deberían organizarse las iglesias, para acercarse un poco más al modelo bíblico?

    En mi opinión particular, las iglesias deberían estar gobernadas por un equipo, compuesto por dos o tres ancianos como mínimo y varios diáconos, lo cual no quita que alguno de esos ancianos cobre un sueldo -si la iglesia tiene capacidad para ello y no sé descuidan los otros motivos por los que se recogen las ofrendas- por dedicar más tiempo a la enseñanza, visitación, etc.. pero siempre en igualdad con los demás ancianos, es decir que el hecho de cobrar no signifique un reconocimiento superior respecto a los que no lo hagan.

   Este grupo debería convocar asambleas periódicamente, bien con el conjunto de los miembros de la iglesia, bien con los padres o representantes de las familias u otra fórmula, que posibilitara conocer la opinión del resto de los hermanos, antes de tomar decisiones importantes, que no se encuadraran en asuntos de índole privada y se fomentaría la participación activa de los miembros de la congregación en la investigación y enseñanza de las Escrituras. Y, en relación a los temas tratados en entradas anteriores, en cuanto a las ofrendas, aparte de  no imponer el diezmo, se establecería como prioridad en ellas, la ayuda a los necesitados y la propagación del evangelio.  Creo sinceramente que esto que digo se asemeja más al modelo bíblico, donde los hermanos maduros guían a los más nuevos, hasta que estos a su vez tienen la madurez suficiente para guiar a otros.
 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Bienvenidos a los Tiempos de Restauración




Hechos 3:19-21

      "Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor, y Él envíe a Jesús, el Cristo designado de antemano para vosotros, a quien el cielo debe recibir hasta el día de la restauración de todas las cosas, acerca de lo cual Dios habló por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos."


      Me encanta la fuerza y autoridad que el Señor le dio a Pedro al proclamar el evangelio, tal es así, que miles se arrepintieron de sus pecados y creyeron que Jesús es el Hijo de Dios, el Mesías y Redentor. Lo anterior es lo más importante, pero a continuación Pedro habla de "la restauración de todas las cosas".

     ¿Cúales eran esas cosas que debían ser restauradas y de la que hablaron los profetas desde antiguo?

     En mi opinión, una de las más importantes, es la restauración del estado de Israel en su tierra después de 2000 años de dispersión. Me asombra y entristece, el desconocimiento general de este hecho en muchos hermanos en la fe. Creo que la doctrina del reemplazo de Israel por la iglesia ha causado mucho daño en este sentido. Hace pocos días pude leer una noticia en un sitio cristiano en internet que se hacía eco de que el gobierno israelí había fletado unos aviones hacia Etiopía, donde muchos judíos allí residentes desde hace más de veinte siglos, querían hacer "aliá", regresar a Israel.

     El hermano que escribió el artículo expresaba que según "la tradición" judía, los israelitas debían regresar a su tierra, antes de que viniera el Mesías que ellos esperaban. Además, debajo de la nota, en los comentarios enviados por los internautas, muchos decían que no debíamos preocuparnos por estos "asuntos" de los judíos, que ahora el pueblo de Dios es la iglesia.


                                      

     Estos pensamientos nos alejan de disfrutar del tiempo profético que vivimos, pues los profetas escribieron desde hace miles de años que esta restauración sucedería:

    Isaías 11:11-12

     "Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, ETIOPÍA, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar. Y levantará pendón a las naciones, y juntará a los esparcido de Judá de los cuatro confines de la tierra."

     Ezequiel 37, con su visión sobre el valle de los huesos secos, hace mención claramente a este asunto, y muchísimos textos más versan sobre el tema.

   Además de lo anterior nuestro Señor Yeshúa, también profetizó lo que iba a ocurrir. Cuando los discípulos le mostraron la belleza del Templo engrandecido por Herodes, Jesús dijo que no quedaría piedra sobre piedra que no hubiera de ser derribada, lo que ocurrió en el año 70 de nuestra era cuando los romanos arrasaron la ciudad en la primera rebelión de los judíos contra el imperio.

     Igualmente en Lucas cap. 21:24, nuestro Maestro anunció: "Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan."

    Y efectivamente así sucedió. Tras la segunda rebelión judía contra el imperio romano, los judíos que sobrevivieron, fueron esparcidos por los cuatro puntos cardinales del mundo conocido entonces. 

     Sin embargo, tal como anunciaron las Escrituras, tras la segunda guerra mundial y el holocausto nazi -el mayor intento del adversario de destruir al pueblo que tanto odia, hasta el momento-, en 1948 se constituyó, se RESTAURÓ de nuevo el Estado de Israel. Y en 1967 en la Guerra de los Seis Días -su duración fue profética, pues en seis días Israel derrotó a tres ejércitos y al séptimo celebró, ¿no os suena parecido a lo que pasó en Jericó hace miles de años?- Jerusalén paso a manos judías, dando comienzo, en mi opinión, al inicio del cumplimiento del tiempo de los gentiles.

     Muchos cristianos han deseado ver lo que nosotros contemplamos en nuestros días, y lo esperaban con fe. Sin embargo, en muchas iglesias no se le presta demasiada atención.


                                     

     En 1967, ocurrió también algo importante, al mismo tiempo que Jerusalén era reunificada, los judíos mesiánicos comenzaron a crecer en número, nuevamente, como hace dos mil años, judíos hablaban de Yeshúa a otros judíos. Y, además, con ellos se comenzaron a recuperar enseñanzas que se habían perdido hace mucho, cuando muchas de las raíces hebreas de nuestra fe, fueron contaminadas o sustituidas por costumbres griegas o paganas. Enseñanzas que con la ayuda del Creador iré compartiendo con vosotros. Bendiciones. Si quieres saber más, puedes dirigirte a este enlace https://www.youtube.com/watch?v=SqKIfbSVDnA